La Embajada de EE. UU. en Cuba reiteró este sábado su respaldo a los cubanos que participaron en las históricas protestas del 11 de julio de 2021 y exigió nuevamente la liberación de todos los presos políticos que permanecen encarcelados por el régimen castrista.
El pronunciamiento coincidió con el quinto aniversario de las manifestaciones que marcaron un antes y un después en la historia reciente de la isla y volvió a colocar en el centro del debate internacional la situación de los derechos humanos en Cuba.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, la Embajada de EE. UU. en Cuba recordó que cientos de ciudadanos continuaron privados de libertad por haber participado en las protestas pacíficas que estallaron simultáneamente en decenas de ciudades y municipios del país, donde miles de cubanos reclamaron libertad, mejores condiciones de vida y cambios políticos.
La representación diplomática estadounidense insistió en que las autoridades cubanas mantuvieron encarceladas a personas cuyo único “delito” consistió en ejercer derechos fundamentales reconocidos internacionalmente.
“Han pasado cinco largos años y seguimos insistiendo en que se libere a todos aquellos injustamente encarcelados por el simple hecho de ejercer su derecho fundamental a expresarse como lo hicieron el 11J”.
Además de reclamar la liberación de quienes permanecen en prisión, la Embajada de EE. UU. en Cuba también pidió la excarcelación de aquellos presos políticos que continuaron bajo custodia pese a haber cumplido íntegramente las condenas impuestas por los tribunales controlados por la dictadura cubana.
“Nuestros pensamientos están con ellos, sus familiares y amigos”.
En su publicación, la sede diplomática mencionó de forma expresa al artista y preso político Luis Manuel Otero Alcántara, considerado por diversas organizaciones internacionales como uno de los símbolos de la represión ejercida por el régimen castrista contra el movimiento opositor y el activismo independiente.
El mensaje llegó tras el acto por la independencia de Estados Unidos
El pronunciamiento de la Embajada de EE. UU. en Cuba se produjo pocos días después de la celebración organizada en La Habana por el Día de la Independencia de Estados Unidos, una ceremonia que también estuvo marcada por fuertes críticas contra la represión política ejercida por las autoridades cubanas.
Durante ese encuentro, el jefe de la misión diplomática estadounidense, Mike Hammer, reiteró el respaldo de Washington a la sociedad civil independiente, a los periodistas, activistas y defensores de derechos humanos que enfrentan constantes actos de hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado.
El funcionario también exigió la liberación inmediata de todos los presos políticos cubanos y mencionó específicamente los casos de Maykel Castillo Pérez, conocido artísticamente como “Osorbo”, así como los opositores Félix Navarro y Sayli Navarro.
“Es hora de que los liberen a todos”.
Hammer denunció además los operativos desplegados por la Seguridad del Estado para impedir que numerosos opositores, periodistas independientes y activistas asistieran a la recepción diplomática organizada por la sede estadounidense.
Al referirse al aparato de vigilancia del régimen, lanzó una crítica que rápidamente se difundió en redes sociales.
“Una máquina represiva” que, ironizó, “sí tiene gasolina”.
La expresión hizo referencia a la prolongada crisis de combustible que afecta a la población cubana, mientras los organismos represivos continúan operando con normalidad para controlar y vigilar a los sectores críticos del régimen.

Antes de concluir su intervención, Hammer envió un mensaje dirigido directamente a las autoridades castristas.
“Se les está acabando el tiempo”.
Marco Rubio también elevó la presión sobre La Habana
La postura de la Embajada de EE. UU. en Cuba coincidió con una nueva declaración emitida por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien también recordó el quinto aniversario del 11J y reafirmó el respaldo de Washington al pueblo cubano.
Rubio sostuvo que el régimen debía avanzar hacia cambios profundos si pretendía ofrecer un futuro distinto para la isla y pidió el fin de la persecución política contra quienes defienden los derechos y libertades fundamentales.
En su declaración oficial, el secretario de Estado instó a las autoridades cubanas a impulsar “reformas reales, paz y prosperidad, antes de que sea demasiado tarde”, al tiempo que aseguró que Estados Unidos mantendrá la presión diplomática mientras continúen las violaciones de derechos humanos y permanezcan encarcelados los presos políticos.
El 11J continúa siendo un símbolo de la resistencia ciudadana
Cinco años después de las protestas del 11 de julio de 2021, el 11J continúa representando el mayor desafío popular que enfrentó la dictadura cubana desde 1959. Aquella jornada movilizó a miles de ciudadanos en más de medio centenar de localidades del país, donde las consignas a favor de la libertad y el cambio político rompieron décadas de miedo y control estatal.

La respuesta del régimen castrista incluyó arrestos masivos, procesos judiciales cuestionados por organismos internacionales, largas condenas de prisión y una intensa persecución contra manifestantes, periodistas independientes, artistas y defensores de derechos humanos.
Diversas organizaciones internacionales continúan denunciando que numerosos participantes del 11J siguen encarcelados o sometidos a medidas restrictivas, mientras otros fueron obligados al exilio o permanecen bajo vigilancia constante.
En ese contexto, el nuevo pronunciamiento de la Embajada de EE. UU. en Cuba volvió a colocar el foco internacional sobre la situación de los presos políticos y reforzó el mensaje de que Washington continuará exigiendo su liberación mientras persistan la represión y las restricciones a las libertades fundamentales en la isla.
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