La Embajada de Estados Unidos en Cuba se pronunció en las últimas horas sobre la situación que atraviesa la presa política Lizandra Góngora en las mazmorras del régimen, reafirmando que el mundo observa con lupa los actos de crueldad ejecutados por la dictadura.
La administración de Estados Unidos mantiene su postura inamovible frente a la violación sistemática de los derechos humanos en la isla, poniendo especial énfasis en el caso de Góngora, quien representa el rostro del sacrificio de una mujer que, aún secuestrada, lucha por ver a su país libre.
Un respaldo directo frente a la tiranía
El jefe de misión en La Habana, Mike Hammer, entabló un encuentro telefónico con Ángel Delgado Almira, padre de los cinco hijos de la prisionera. Durante la conversación, el diplomático de Estados Unidos transmitió un mensaje de solidaridad enviado directamente desde la administración del presidente Donald Trump.
Lisandra Góngora Espinosa, madre de cinco hijos y una de las prisioneras políticas del 11J con condenas más largas en Cuba –
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) April 29, 2026
Su caso refleja la carga tan dura que enfrentan los presos políticos y sus familias. Nuestro Jefe de Misión Mike 🔨 habló recientemente con el padre de… pic.twitter.com/94yYwsjv6C
Este gesto no solo es simbólico; es un recordatorio de que Estados Unidos no reconoce la legitimidad de las condenas impuestas a quienes simplemente pidieron libertad aquel histórico 11 de julio de 2021.
“Estamos preocupados por su situación y la de todos los presos políticos. Vamos a seguir insistiendo”, señaló Hammer de manera tajante.
La crueldad del destierro interno y la tortura psicológica
Lizandra Góngora carga sobre sus hombros una condena de 14 años de privación de libertad, una de las más severas impuestas tras el estallido social del 11J. Su “delito” fue manifestarse pacíficamente en Güira de Melena, exigiendo un futuro digno para sus hijos.
Como represalia, la maquinaria del régimen cubano aplicó métodos de tortura psicológica, trasladándola a un penal en la Isla de la Juventud. Esta medida separa deliberadamente a Lizandra de su familia, residente en Mayabeque, dificultando las visitas y rompiendo el vínculo vital con sus cinco pequeños.
Desde la sede diplomática de Estados Unidos, denunciaron que este caso “refleja la carga tan dura que enfrentan los presos políticos”. El ensañamiento contra Góngora evidencia el miedo que la dictadura profesa hacia las mujeres valientes que no bajan la cabeza ante el hambre y la escasez impuesta por el criminal modelo comunista.

Un sistema judicial al servicio del terror
La falta de atención médica y las condiciones infrahumanas de las prisiones cubanas forman parte del castigo extrajudicial. La representación de Estados Unidos reiteró que las irregularidades procesales marcaron cada etapa del juicio de Góngora. Sin pruebas legítimas y bajo un sistema judicial que responde ciegamente a las órdenes de la cúpula castrista, la sentencia de 14 años busca silenciar cualquier intento de disidencia futura.
La política exterior de Estados Unidos hacia la isla permanece enfocada en la liberación incondicional de todos los secuestrados por el Estado. En este sentido, la embajada indicó que continuará apoyando “a todas las familias cubanas separadas por encarcelamientos injustos”.
El compromiso de Washington con el pueblo cubano
Mientras el régimen intenta ocultar la realidad tras una fachada de normalidad, Estados Unidos actúa como el principal altavoz de los oprimidos. La vigilancia internacional sobre las cárceles cubanas se intensifica a medida que se reportan nuevos abusos contra los manifestantes del 11J. El mensaje de Washington es claro: no habrá normalización de relaciones mientras existan cubanos tras las rejas por expresar sus ideas.
La presión de Estados Unidos y la comunidad internacional constituye el único contrapeso real ante la impunidad de un régimen que agoniza, pero que aún utiliza el terror para mantenerse en el poder. La lucha por la liberación de Lizandra es, en última instancia, la lucha por la libertad de toda Cuba.
Huelga de hambre reciente de Lizandra Góngora
En reiteradas ocasiones, Lizandra ha realizado varias huelgas de hambre dentro de las mazmorras. La más reciente se produjo hace apenas pocos días, como protesta a las palabras del puesto a dedo Díaz-Canel que decía que en Cuba “no existían presos políticos”.
Sin embargo, su familia logró convencerla de deponerla, tomando en cuenta de lo deteriorado que permanece su estado de salud, un peligro constante que enfrenta día tras día dentro de la cárcel.
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