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Faltando tanto y al mismo tiempo: cubanos mortificados por la escasez de alimentos

El irregular abastecimiento en los primeros meses de 2017 mantiene en alarma a la población como si se tratara de una novedad. Aun cuando es permanente la ausencia de algunos productos durante largas temporadas en las tiendas que venden en CUC porque según la población cubana “nunca habían faltado tantos productos juntos” y “al mismo tiempo”.

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Clientes compran alimentos en un mercado agropecuario, en La Habana. Ernesto Mastrascusa EFE
Clientes compran alimentos en un mercado agropecuario, en La Habana. Ernesto Mastrascusa EFE
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Clientes compran alimentos en un mercado agropecuario, en La Habana. Ernesto Mastrascusa EFE

El irregular abastecimiento en los primeros meses de 2017 mantiene en alarma a la población como si se tratara de una novedad. Aun cuando es permanente la ausencia de algunos productos durante largas temporadas en las tiendas que venden en CUC porque según la población cubana “nunca habían faltado tantos productos juntos” y “al mismo tiempo”.

Según recoge Diario de Cuba, están en lo cierto. Las tiendas de La Habana están particularmente más pobres que de costumbre aunque se intente disimular.

«Es que nunca antes habían faltado tantos productos juntos y por tanto tiempo», explica Milagros, una trabajadora de oficina que en su horario de almuerzo acostumbra recorrer tiendas en el Vedado.

Almacenes se encuentran vacíos, comentó Magalis, vendedora de un quiosco de la cadena Palmares para DDC. «En diciembre nos dijeron que no nos iban a abastecer hasta el inicio del nuevo año. Ya pasaron dos meses y todavía seguimos con los productos que nos quedaban el año pasado».

Por temor a represalias, empleados de mercados en CUC prefieren el anonimato más no el silencio. A ellos les afecta lo que está ocurriendo y manifiestan su preocupación.

«La indicación es que no podemos dejar ningún estante vacío», asegura una vendedora de productos de limpieza. «Ahora tenemos colchas de trapear y tres marcas distintas de detergente, con eso llenamos. Cuando haya un solo producto, serán todos los estantes con lo mismo».

La «indicación», pensada para que los estantes vacíos no provoquen la sensación de desabastecimiento, no ha logrado engañar a los clientes.

«Son filas y filas del mismo producto», comenta Milagros. «Y es en todas las tiendas».

Llenando el vacío

Estantes de La Habana exhiben un mismo tipo de producto para generar una supuesta sensación de abastecimiento. La realidad es que en un mismo estante de Habana del Este, cajas de puré de tomate ocupan siete estantes seguidos, la de aceite comestible de canola, tres.

“En La Isla de Cuba, uno lleno de latas de cerveza Heineken llama la atención nada más entrar. En Ultra son los sacos de harina de trigo. En Carlos III no hace falta ni llegar al mercado, desde el exterior ya se puede ver el estante cubierto de botellas de Tukola, un avance de lo que se encontrará una vez dentro” comenta DDC.

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Los comestibles son los que más preocupan a la población y el centro de la mayoría de las quejas.

«Las galleticas están perdidas», dice Daymara, empleada de un quiosco de confituras. «La gente pregunta todos los días, porque es uno de los productos de mayor venta aquí. Todas las galletas que vendemos son importadas y es obvio que este año no se ha hecho ninguna importación. Montones de madres vienen a comprar para la merienda de sus hijos y ahora mismo no sé qué responderles si preguntan cuándo nos abastecen».

«Yo encontré galletas en Ultra, donde único hay, después de recorrer toda La Habana Vieja y Centro Habana», asegura una mujer. «Son de marca Cazuela, una que yo nunca había visto, y el paquetico más barato tiene cuatro míseras galleticas por 30 centavos de CUC. En otro momento, con más opciones, no las hubiera comprado».

Veganos a la fuerza

En las carnicerías no es distinto el panorama. En ninguna de la isla hay productos suficientes para llenar los refrigeradores aunque sea de un mismo tipo.

En La Isla de Cuba, la larga fila de freezers está vacía y completamente limpia, como si los equipos no se usaran desde hace tiempo. Solo uno entre tantos contiene algunos paquetes con cuartos de pollo que no alcanzan a llenarlo hasta la mitad, comenta la publicación.

Ocurre también en Harris Brothers, donde dos de los tres mostradores refrigerados se encuentran vacíos y solo uno de ellos exhibe salchichas, brócoli congelado, jamón de pavo y alguna hamburguesa.

«Aquí la carnicería es pequeña, pero siempre fue una de las mejores surtidas de La Habana», dice una clienta. «Eso fue cuando era de Habaguanex, ahora quién sabe».

Se ofrecen jamones de la marca Bravo y paqueticos de salchichas de diversas marcas, nunca más de dos en un mismo establecimiento.

«El problema es que el jamón no es un producto que compre todo el mundo ni es lo que más busca la gente», apunta un dependiente. «Los perritos sí los compran bastante, pero lo que más se vende es siempre el pollo, los paquetes de muslos o de muslo y contramuslo. Ahora mismo los encuentras, pero no hay en todos lados ni en la cantidad que la gente los demanda».

Las hamburguesas y croquetas de la marca cubana Prodal también son bastante demandadas, pero no aparecen. «Parece que Prodal cerró, ¿no?», pregunta una señora. «Es que esas croquetas son las que le puedo comprar a mi nieto, son las más baratas y saben bien. Las he buscado por todas partes y nada».

«Tienes que cocinar con aceite de canola, sí o sí», protesta un jovencito. «Yo leí en Wikipedia que la canola es tóxica y por eso no quiero usarla, pero aquí no se puede elegir. La otra opción es el aceite de oliva, que sí hay, pero no hay bolsillo para eso».

«Y ni se te ocurra querer aceite de girasol», advierte el joven. «Eso no existe».

Tampoco el café

«Hay café, pero nada más encuentras paquetes grandes, de 12 CUC en adelante y nada más que Regil o Arriero y nunca las dos marcas en una misma tienda», protesta. «Después de caminar toda La Habana buscando paquetes chiquitos pude comprar Arriero de tres CUC y pico en Los Paraítos de Prado. También había de 500 gramos, a seis CUC. Pero Arriero nada más, olvídate de la variedad. Me pregunto dónde se han metido las otras marcas, como Cubita, Serrano y Turquino. ¿No se supone que se fabrican en Cuba?»

La coincidencia de la escasez en diversos productos en una misma tienda es “la peor parte del problema”. Deben recorrer toda la ciudad para hacer una compra de cuatro productos.

«Si quieres comprar papel sanitario, mantequilla, muslos de pollo y salchichas, mejor agarra una mochila, un sombrero y litro y medio de agua. Y que no se te olvide ponerte zapatos cómodos y, si puedes, bloqueador solar», aconseja.

Yaremis trabaja también en un mercado en CUC, así que afirma saber bien de lo que habla.

«La cosa es que pierdas tiempo, te canses, si es posible, que te deprimas», ironiza. «Y todo eso por conseguir cuatro productos que son comunes y corrientes en cualquier parte, pero no aquí. Acuérdate que el cubano tiene que pasar trabajo por la libreta, si no, se empieza a creer que es persona y eso es peligrosísimo».

Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Diario de Cuba

John Márquez

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