Un grupo de niños de corta edad del barrio de Vista Alegre, en Lawton, La Habana, utiliza como piscina para sofocar el calor del verano una gran zanja realizada en la calzada para reparar la rotura de una tubería.
El hueco, lleno de agua y sin ningún tipo de señalización ni barrera, se convierte en el entretenimiento de algunos niños en la capital, quienes se divierten mientras se lanzan al agua e, incluso, intentan nadar; sin la vigilancia de ningún adulto.




