El internet en Cuba combina tarifas desproporcionadas, interrupciones del servicio y censura. Mientras Cubadebate advierte sobre los riesgos de Starlink, las cifras de ETECSA y la comparación con América Latina exponen las consecuencias de depender de un monopolio estatal.
Cubadebate descubrió que depender de una empresa de telecomunicaciones puede resultar peligroso. Que un proveedor puede acumular demasiado poder. Que la conexión de un país no debería quedar a merced de intereses políticos.
La advertencia merece atención. También merece una pregunta: ¿por qué ese criterio no se aplica a ETECSA?
El ciudadano cubano conoce el problema de depender de un proveedor. Lo experimenta cuando la conexión falla, cuando necesita comprar más datos y cuando descubre que no puede marcharse a otra compañía.
Por eso, cualquier análisis sobre dependencia tecnológica debería comenzar por los derechos del usuario: cuánto paga, qué servicio recibe, qué información puede consultar y qué alternativas tiene cuando su operadora incumple.
Qué afirma Cubadebate sobre Starlink y qué omite sobre ETECSA
El 19 de septiembre de 2026, Cubadebate publicó “Las tenazas invisibles sobre América Latina: la otra cara de Starlink”, con información de RT en Español. El texto reconoce que el servicio satelital amplía la conectividad en lugares remotos, pero concentra su atención en las relaciones políticas de Elon Musk, las presiones diplomáticas y los riesgos de dependencia tecnológica.
Examinar esos asuntos es legítimo. El doble rasero aparece cuando la preocupación por la concentración de poder termina en la frontera cubana.
Cubadebate es el medio y ETECSA es la operadora. Son instituciones distintas. Sin embargo, el artículo no somete al monopolio sostenido por el Estado cubano al escrutinio que propone para una empresa extranjera.
Tampoco basta enumerar países donde opera Starlink para demostrar que esos países han quedado subordinados a ella. Para sostener esa conclusión hacen falta pruebas sobre contratos, exclusividad, condiciones impuestas y capacidad efectiva de coacción.
La entrada de otro proveedor también puede ampliar las opciones disponibles para los ciudadanos.
El texto contiene, además, una imprecisión comprobable: presenta la exigencia de mayoría accionarial nacional en Namibia como aplicable a cualquier negocio. La disposición pertinente pertenece al régimen de licencias de telecomunicaciones y contempla excepciones ministeriales.
Eso no convierte todo el artículo en una noticia falsa. Sí obliga a distinguir los riesgos reales de las generalizaciones que refuerzan su encuadre político.
El monopolio del internet en Cuba y la falta de alternativas
La dependencia del usuario cubano tiene respaldo institucional. El Decreto 124 mantiene hasta 2036 derechos exclusivos de ETECSA sobre servicios que incluyen telefonía fija, transmisión de datos y comunicaciones móviles.
Mientras otros países discuten cómo regular nuevos operadores, el cubano continúa sin una alternativa equivalente para contratar esos servicios.
Esa diferencia importa. La competencia permite, al menos, que el cliente considere otra empresa. El monopolio lo obliga a permanecer, incluso cuando está insatisfecho con el precio, la calidad o la atención recibida.
Si depender de un proveedor resulta peligroso, ETECSA debería ocupar un lugar central en la investigación de Cubadebate.
La pregunta no consiste en declarar intocable a Starlink. Consiste en aplicar las mismas exigencias de transparencia, continuidad y respeto al usuario a todos los operadores.
Cuando el apagón también deja al cubano incomunicado
En marzo de 2026, un vicepresidente de ETECSA reconoció que, en días recientes, se apagaban por afectaciones eléctricas unas 1.250 radiobases como promedio, equivalentes al 47,5 %, y aproximadamente 950 gabinetes, el 56,5 %.
También describió baterías con autonomía limitada, dificultades para completar su recarga y problemas con los grupos electrógenos. Son admisiones de la propia empresa, publicadas en una entrevista de Cubadebate.
Las consecuencias van más allá de un video que no carga. La caída de las comunicaciones afecta el trabajo, las gestiones cotidianas y la posibilidad de llamar a la familia. Al apagón se suma la incomunicación.
Estas cifras documentan una infraestructura incapaz de sostener una parte considerable de sus servicios durante las interrupciones eléctricas. Por sí solas no establecen cuánto duró cada afectación ni permiten atribuir todos los cortes a una misma causa.
La responsabilidad de ETECSA y del Estado incluye mantener la red, asegurar su respaldo energético y rendir cuentas cuando ese respaldo resulta insuficiente.
El ciudadano necesita que funcione el teléfono. Una explicación oficial no sustituye una llamada.
Cuánto cuestan los datos de ETECSA frente al salario cubano
El usuario también necesita poder pagar la conexión sin sacrificar una parte desmesurada de sus ingresos.
Entre los planes de datos extra publicados por ETECSA aparecen los siguientes:
| Plan extra | Precio | Equivalencia respecto al salario medio estatal de 2025 |
|---|---|---|
| 3 GB | 3.360 CUP | 48,5 % |
| 7 GB | 6.720 CUP | 97,0 % |
| 15 GB | 11.760 CUP | 169,7 % |
Los porcentajes se calculan sobre los 6.930 pesos mensuales reportados por la ONEI para 2025. Son planes extra, no las únicas ofertas disponibles. El salario utilizado es una referencia del sector estatal civil de ese año, no el ingreso actual de cada trabajador ni de todos los hogares.
Incluso con esas precisiones, la desproporción es evidente: un paquete extra de siete gigabytes equivale prácticamente a ese salario mensual completo.
El malestar por las tarifas tampoco es una abstracción. En 2025, las protestas estudiantiles contra los aumentos provocaron tensiones dentro de las organizaciones universitarias, como reflejó la cobertura de Cubanos por el Mundo sobre las demandas de estudiantes de la Universidad de La Habana.
¿Está Cuba entre los países con internet más caro y lento?
Para responder con rigor hay que separar precio, asequibilidad y velocidad.
El estudio de banda ancha fija de Broadband Genie de 2026 sitúa entre los mercados más caros a Wallis y Futuna, con 373,88 dólares mensuales; Turkmenistán, con 286,24; y las Islas Turcas y Caicos, con 252. Cuba no aparece en esa clasificación.
Por tanto, ese estudio no permite afirmar que Cuba tenga el internet más caro del mundo. Además, una mensualidad de banda ancha fija no equivale a un paquete móvil. El precio expresado en dólares tampoco indica, por sí solo, cuánto esfuerzo debe hacer una familia para pagarlo.
La crítica a ETECSA no necesita un récord mundial que no podemos demostrar. Sus propias tarifas, contrastadas con el salario de referencia, muestran un problema grave de asequibilidad.
En velocidad, el rezago cubano también está documentado. La clasificación mundial de 2024 basada en mediciones de M-Lab situó a Cuba en el puesto 220 entre 229 países y territorios, dentro de los diez últimos:
| País o territorio | Velocidad media de descarga |
|---|---|
| Territorio Británico del Océano Índico | 2,38 Mbps |
| Turkmenistán | 2,72 Mbps |
| Siria | 2,80 Mbps |
| Yemen | 2,99 Mbps |
| Tayikistán | 3,10 Mbps |
| Cuba | 4,49 Mbps |
Son resultados de 2024, no una clasificación de septiembre de 2026. Miden velocidad de descarga, no la capacidad internacional total de cada país. Cuba no ocupaba el último lugar: ocupaba uno de los peores.
Censura en Cuba: los bloqueos documentados en la red
Al costo y al funcionamiento se añade una cuestión que el enfoque de Cubadebate deja fuera: quién decide qué puede consultar el usuario.
En enero de 2017, el periodista Iván García publicó denuncias sobre vigilancia digital y presunta intervención de cuentas de opositores, apoyadas principalmente en testimonios anónimos. Esas acusaciones requieren corroboración específica y no permiten concluir que el Estado pueda leer cualquier conversación.
La censura, sin embargo, cuenta con evidencia técnica independiente.
En pruebas realizadas entre mayo y junio de 2017, el Observatorio Abierto de Interferencias en la Red, OONI, confirmó el bloqueo de 41 sitios web desde puntos de conexión en La Habana, Santa Clara y Santiago de Cuba. Entre los afectados figuraban medios independientes y páginas de crítica política y derechos humanos.
Durante las protestas de julio de 2021, OONI también documentó bloqueos de servicios como WhatsApp, Telegram y Signal. Las restricciones coincidieron con un momento en que los ciudadanos necesitaban comunicarse e informar de lo que sucedía en las calles.
Estos hallazgos prueban restricciones deliberadas de acceso. No convierten cada avería en censura ni demuestran la lectura de todos los mensajes cifrados. Pero impiden presentar el monopolio cubano como una simple garantía de soberanía.
Como antecedente periodístico adicional, en septiembre de 2023 Cubanos por el Mundo recogió la denuncia de incomunicación de la académica Alina López Hernández, quien reportó problemas de acceso a internet, llamadas y mensajería.
¿Qué soberanía ejerce el ciudadano cuando el poder que controla su conexión también restringe sus fuentes de información?
Starlink en Bahamas y escuelas indígenas de Brasil
Una infraestructura alternativa merece evaluarse por sus beneficios y sus riesgos concretos. Bahamas ofrece un ejemplo relevante para una región con comunidades dispersas y dificultades de conectividad.
El regulador bahameño URCA identifica a BTC, Cable Bahamas y Starlink como proveedores de banda ancha fija y registra la entrada de Starlink en 2023. Su llegada incorporó un operador a un mercado donde ya existían otros.
Según SpaceX, la empresa donó 200 equipos para un despliegue en aproximadamente 200 escuelas de nueve islas, destinado a más de 40.000 estudiantes. La compañía afirma que algunas escuelas carecían previamente de internet.
Estas cifras describen su programa y deben atribuirse a la empresa; no equivalen a una auditoría independiente de todas las instalaciones.
El caso importa por la dispersión territorial y las dificultades de conectar determinados centros. No hace falta presentar a Bahamas como un país pobre ni afirmar que antes fuera técnicamente imposible llevar internet.
Para comunidades con menos recursos, el acceso compartido puede resultar decisivo. Una conexión escolar permite ofrecer servicios que muchas familias no podrían contratar individualmente.
En Paraná, Brasil, la Secretaría de Educación informó que 18 escuelas indígenas recibieron Starlink en 2025. Docentes y estudiantes describieron mejoras para investigar, utilizar plataformas educativas y conocer otras comunidades.
La discusión sobre dependencia tecnológica debe incluir estas experiencias. También debe escuchar a quienes antes tenían una conexión insuficiente o carecían de ella.
Los costos y las limitaciones del internet satelital
Reconocer esos beneficios no exige idealizar a Starlink.
El equipo y la mensualidad pueden resultar inaccesibles para hogares pobres. La conexión requiere electricidad e instalación adecuada. Las lluvias intensas pueden degradar temporalmente el servicio. También persiste la dependencia de las decisiones de una empresa privada.
Por eso importan el financiamiento, los puntos comunitarios, las obligaciones de continuidad y la competencia. Una antena no resuelve por sí sola la desigualdad, los apagones ni todos los riesgos para la privacidad.
Las autoridades deben exigir transparencia y proteger a los usuarios. Esa obligación comprende tanto a una compañía extranjera como a una operadora estatal.
Internet en Cuba frente a América Latina: precios y velocidad
La comparación regional permite dimensionar cuánto terreno tiene Cuba por recuperar:
| País | Descarga fija: mediana recogida en Digital 2026¹ | Cuota mensual del estudio de precios 2026² |
|---|---|---|
| Cuba | 3,48 Mbps | Sin dato comparable |
| México | 90,59 Mbps | US$37,74 |
| Colombia | 191,53 Mbps | US$21,84 |
| Brasil | 206,35 Mbps | US$23,08 |
| Chile | 347,40 Mbps | US$18,74 |
¹ Datos de Ookla recogidos por DataReportal en informes publicados a finales de 2025.
² Mediana de las cuotas de planes fijos muestreados en enero–febrero de 2026 por Broadband Genie. Las columnas proceden de muestras distintas y no describen un mismo paquete comercial.
En esa serie, Chile registraba una velocidad mediana fija casi 100 veces la cubana; Brasil, unas 59 veces; y Colombia, 55 veces.
Son comparaciones nacionales: no demuestran que Starlink explique esas diferencias. Tampoco deben combinarse con la clasificación de M-Lab de 2024 para calcular una evolución, porque utilizan metodologías y periodos distintos.
Sí muestran un rezago que merece respuestas concretas sobre infraestructura, inversión, mantenimiento y decisiones de política pública.
La soberanía digital también debe proteger al ciudadano
Cubadebate puede investigar a Musk, sus intereses y sus relaciones políticas. Su credibilidad exige aplicar el mismo empeño al operador del que dependen los cubanos.
La soberanía digital debe incluir el derecho a elegir, a reclamar y a informarse. También debe proteger al ciudadano frente al Estado.
Cuando un servicio resulta caro, falla y restringe el acceso a información, su carácter estatal no lo exime de responsabilidad. Cuanto mayor es su poder sobre la vida cotidiana, mayor debe ser la exigencia de rendición de cuentas.
Los cubanos necesitan una conexión que puedan pagar, que funcione y que les permita informarse sin censura. Antes de advertir sobre las “tenazas” que podrían cerrar otros, Cubadebate debería explicar las que sus propios lectores ya soportan.