Más de 30 personas habrían resultado afectadas este lunes 24 de agosto por una intoxicación por pan en Santiago de Cuba, después de consumir presuntamente un producto adquirido a un vendedor ambulante en la zona de San Pedrito, según denunció el periodista independiente cubano Yosmany Mayeta Labrada.
La información comenzó a circular durante la tarde, cuando varios de los afectados acudieron al policlínico José Martí para recibir atención médica. Mayeta Labrada explicó que los datos llegaron directamente a su plataforma mediante fuentes en la ciudad y advirtió que el número definitivo de personas perjudicadas todavía estaba por determinar.
De acuerdo con el reporte preliminar, el pan habría sido comercializado por un vendedor ambulante que recorrió San Pedrito. Esa circunstancia despertó preocupación ante la posibilidad de que otras personas hubieran comprado productos del mismo lote y todavía no presentaran síntomas.
Intoxicación por pan en Santiago de Cuba
Una fuente citada por el periodista señaló que para la elaboración del alimento presuntamente se utilizó «sal de nitro». Sin embargo, Mayeta dejó claro que hasta el momento de su publicación no existía una confirmación médica o de las autoridades sanitarias que identificara la sustancia responsable.
Por esa razón, no resulta posible establecer como un hecho que ese compuesto provocó la intoxicación por pan en Santiago de Cuba. Tampoco trascendieron inicialmente diagnósticos clínicos de los pacientes ni resultados de análisis del producto presuntamente consumido.
“Hasta el momento no contamos con confirmación médica ni de las autoridades sanitarias que permita establecer la sustancia exacta ni la causa definitiva de la intoxicación”, precisó Mayeta en su denuncia sobre la intoxicación por pan en Santiago de Cuba.
El pan, otro reflejo de la crisis alimentaria cubana
El episodio ocurrió en un contexto marcado por años de denuncias relacionadas con la disponibilidad y la deficiente calidad del pan en Cuba. La crisis alcanzó tal magnitud que incluso medios controlados por el Partido Comunista reconocieron problemas en las materias primas, el equipamiento y las condiciones de producción.

Granma admitió en 2022 que algunas instalaciones presentaron hornos y parrillas deteriorados, problemas de iluminación y harina de “muy mala calidad”. El propio periódico oficial señaló que los equipos acumulaban años de explotación y enfrentaban dificultades por la falta de piezas de repuesto.
La situación continuó deteriorándose posteriormente. En marzo de 2025, las autoridades informaron que Cuba necesitaba unas 700 toneladas diarias de harina para cubrir la canasta familiar normada y otros consumos sociales, mientras el molino de Cienfuegos aportaba alrededor de 250 toneladas al día durante aquel período.
La escasez también golpeó directamente a Santiago de Cuba. Reportes independientes documentaron retrasos en la entrega del pan normado y señalaron problemas asociados con la reducción de ingredientes, los cortes eléctricos y las dificultades para conseguir harina.
El deterioro obligó a muchos ciudadanos a buscar alternativas fuera de la red estatal. Los vendedores ambulantes y negocios privados adquirieron mayor protagonismo precisamente cuando la dictadura cubana dejó de garantizar con regularidad uno de los alimentos más elementales de la dieta de la población.
Estos antecedentes no demuestran por sí mismos qué provocó la intoxicación por pan en Santiago de Cuba, pero sí evidencian el escenario de precariedad en el que se produjo el incidente: escasez crónica de materias primas, deterioro tecnológico, apagones y una creciente dependencia de canales alternativos para conseguir alimentos básicos.
Mayeta recomendó a quienes compraron pan a vendedores ambulantes este lunes en San Pedrito que extremaran las precauciones y acudieran a una institución sanitaria ante la aparición de cualquier síntoma.
El periodista independiente continuó recopilando testimonios para precisar el número de pacientes, conocer su evolución y determinar las circunstancias en las que se produjo la intoxicación por pan en Santiago de Cuba.