El activista cubano José Daniel Ferrer pisó este sábado suelo español con la intención de recorrer una decena de países europeos durante un mes, pero apenas conectó su teléfono a internet en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se topó con una noticia que, según sus declaraciones, casi lo hace retroceder, y es que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afrimó que su administración tomaría el control de Cuba “casi inmediatamente”.
“Me asusté. Me asusté al punto que dije creo que tengo que sacar boleto de vuelta para Estados Unidos, para Miami, para el continente americano. Tengo que estar lo más cerca posible de La Habana”, confesó Ferrer en un vídeo grabado en la terminal madrileña y difundido a través de sus redes sociales.
El mandatario estadounidense había declarado la noche del viernes en West Palm Beach que, una vez concluidas las operaciones militares en Irán, Washington procedería a tomar el control de la isla caribeña. Trump llegó a mencionar el envío del portaviones USS Abraham Lincoln a las costas cubanas como parte de la presión para forzar la rendición del régimen de La Habana.
Ferrer, que fue forzosamente desterrado a Miami en octubre de 2025 tras décadas de persecución política, relató con una mezcla de humor y alivio que al leer con más detalle encontró la condición impuesta por el presidente, que es primero terminar con Irán. “Seguí leyendo y dice Donald Trump que cuando terminen con Irán, así que creo que puedo realizar o comenzar al menos mi gira por Europa”, explicó.
Pese al sobresalto inicial, el opositor aprovechó para agradecer públicamente a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, por lo que calificó como su “firme y acertada política contra una criminal tiranía enemiga de la libertad, la democracia, los derechos humanos, la economía de mercado y de los principales valores del mundo Occidental”.
Reencuentro en el aeropuerto y gira europea
En la misma terminal madrileña, Ferrer se reencontró con Javier Larrondo, fundador y presidente de la organización Prisoners Defenders, con quien no coincidía personalmente desde hacía aproximadamente diez años. Ambos encabezarán una gira que los llevará a gobiernos, parlamentos y organismos de derechos humanos en más de diez países europeos.
El objetivo declarado de la visita es lograr que Europa alinee sus políticas con las necesidades del pueblo cubano. “Libertad de los presos políticos, libertad de Cuba, esa es la clave de la defensa de todo lo que hagamos por Europa”, subrayó Ferrer.
La gira coincide con un momento de máxima presión de Washington contra La Habana. El mismo viernes, Trump firmó una nueva orden ejecutiva que endurece las sanciones al régimen cubano, bloqueando bienes de funcionarios en sectores como energía, defensa, minería y finanzas, e imponiendo penalizaciones a bancos extranjeros que faciliten transacciones con personas o entidades sancionadas.
Según datos recientes, desde enero de 2026 la administración Trump ha acumulado más de 240 medidas restrictivas y ha interceptado al menos siete buques tanqueros que transportaban petróleo a la isla, lo que ha reducido las importaciones energéticas cubanas entre un 80 % y un 90 %. Como consecuencia, los apagones se han intensificado hasta alcanzar las 25 horas diarias en más del 55 % del territorio nacional.
Prisoners Defenders, la organización que lidera Larrondo, mantiene un registro histórico de más de 1.250 presos políticos en Cuba, de los cuales 467 padecen enfermedades graves derivadas del maltrato, según el último corte de marzo.
Por su parte, Ferrer, que fue ovacionado el pasado martes en el Congreso de Florida junto a otros opositores, concluyó su mensaje con un deseo paradójico: “Ojalá no nos deje tiempo para nuestra misión. Ojalá tengamos que regresar de inmediato”, dijo en referencia a la posibilidad de que Trump materialice su amenaza antes de que termine la gira europea.
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