Las lluvias en el occidente de Cuba comenzarán a intensificarse a partir de este viernes debido a una vaguada frontal derivada de una baja extratropical en el Atlántico occidental que descenderá lentamente desde la península de La Florida durante el jueves y el viernes, para situarse muy cerca de la costa norte del país el sábado.
Aunque el Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET) fue sumamente claro en despejar confusiones al aclarar que no se trata de un frente frío y que las temperaturas habituales continuarán siendo cálidas en toda la geografía nacional, advirtió firmemente que el fenómeno provocará al menos tres días de precipitaciones persistentes, con el riesgo añadido de que la configuración atmosférica evolucione desde la jornada del sábado hacia la formación de un centro de bajas presiones con potencial desarrollo ciclónico en las inmediaciones del territorio.
“En los próximos 5 días no se espera ningún frente frío en Cuba. Lo que sí tendremos es una vaguada frontal —es decir, los restos de un frente que se disipa, una baja extratropical sobre el Atlántico occidental, avanzará lentamente hacia el sur por la península de La Florida durante este jueves y viernes, y para el sábado se ubicará cerca de la costa norte de Cuba, que se mantendrá próxima al occidente a partir del día 25”, se lee en el reporte.
Infraestructura en colapso y estragos urbanos
Esta severa inestabilidad meteorológica amenaza con empeorar de forma crítica el colapso del sistema de drenaje en La Habana, donde la marcada incapacidad de escurrimiento pluvial transforma rutinariamente las lluvias en el occidente de Cuba en verdaderas emergencias urbanas.
La gravedad del deterioro acumulado en las alcantarillas tupidas se evidenció con crudeza este mismo miércoles en Centro Habana y en la zona de Santa Ana, donde apenas una hora de aguacero bastó para convertir las calles en ríos desbordados e hizo necesario el uso de tractores para evacuar vecinos entre las zonas anegadas.
Este preocupante panorama evoca los severos daños provocados en días pasados, cuando precipitaciones de más de 300 milímetros causaron el derrumbe total de 26 viviendas, afectaciones parciales en otras 122 estructuras e interrupciones del servicio eléctrico que afectaron a más de 250,000 clientes.
Vulnerabilidad social y registros de septiembre
La vulnerabilidad social en la región es sumamente crítica: tras aquellos acumulados torrenciales de más de 300 milímetros, un total de 910 personas tuvieron que abandonar sus hogares, de las cuales 148 fueron alojadas en centros estatales y otras 762 debieron autoevacuarse con familiares o amigos.
Esta preocupante situación se agrava al considerar que el impacto constante de las lluvias en el occidente de Cuba ocurre durante el mes de septiembre, considerado el pico histórico de la temporada ciclónica del Atlántico con un promedio de precipitación de 174 milímetros en la zona occidental.
Muestra clara de esta severidad fue el evento del pasado 11 de septiembre, cuando el Aeropuerto Internacional José Martí registró 71.8 milímetros de lluvia en tan solo una hora.
Alerta oficial y comunidades en alto riesgo
Dado este complejo panorama, las autoridades meteorológicas instan fuertemente a toda la población a no confiarse del origen aparente del fenómeno y mantenerse atenta a los partes oficiales ante la llegada inminente de más lluvias en el occidente de Cuba.
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El riesgo severo derivado de estas lluvias en el occidente de Cuba se concentra de forma directa y prioritaria en los asentamientos habitacionales vulnerables, las áreas con deficiencias históricas de drenaje pluvial y las inmediaciones inmediatas de ríos, arroyos y canales que carecen de la capacidad física necesaria para absorber los nuevos y considerables volúmenes intensos de agua pluvial.