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Nicolás Maduro y Cilia Flores enfrentan un nuevo cargo federal de conspiración para cometer tortura. La acusación revelada este jueves 8 de octubre de 2026 en Nueva York incorpora a su proceso penal la presunta utilización del sufrimiento físico y psicológico para reprimir a adversarios y conservar el poder. El mismo día, el juez Alvin Hellerstein le negó a Flores el arresto domiciliario que pedía por motivos de salud.
La fuente primaria es la acusación sustitutiva del caso ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Su segundo cargo identifica a Nicolás Maduro Moros y Cilia Adela Flores de Maduro y les atribuye haber participado, junto a otras personas, en una conspiración para cometer tortura fuera de Estados Unidos.
En esta nota
De qué acusan a Maduro y Cilia Flores en el nuevo cargo
El cargo sitúa la presunta conspiración entre aproximadamente 1999 y 2025. Describe como objetivos castigar a la oposición política, silenciar la disidencia y proteger el poder de los integrantes de la trama mediante actos destinados a causar dolor físico y mental severo a personas bajo su custodia o control.
La acusación invoca las disposiciones federales estadounidenses sobre tortura y conspiración para cometerla. El documento conserva otros cargos, incluidos los relacionados con cocaína y armas. Su presentación formal permite llevar las alegaciones al proceso; no constituye una declaración judicial de culpabilidad.
Los periodistas Philip Marcelo y Michael R. Sisak, de Associated Press, informaron sobre la nueva acusación. Su cobertura recoge alegaciones de descargas eléctricas, golpes y asfixia, así como referencias a tres ciudadanos estadounidenses entre las presuntas víctimas.
El comunicado del Departamento de Justicia va más lejos en el detalle. Enumera descargas eléctricas, asfixia, violación, desnudez forzada, aislamiento prolongado, privación de alimentos, celdas de castigo y tortura psicológica, incluidas amenazas de dañar o matar a familiares de los detenidos. Sobre uno de los estadounidenses, la Fiscalía describe privación de agua y comida, ahogamiento simulado, golpizas repetidas e inyecciones forzadas.
El texto menciona además a tres presuntos cómplices sin identificar. A uno le atribuye ordenar asesinatos y supervisar torturas; a otro, dirigir un organismo donde se torturó a numerosas víctimas y reportar directamente a Maduro; al tercero, ordenar torturas y participar en ellas, también contra ciudadanos de Estados Unidos.
Los 5 cargos y las penas que enfrentan
Con la nueva versión de la acusación, el expediente queda en cinco cargos. Estas son las penas que el Departamento de Justicia señala para cada uno:
- Cargo 1, conspiración de narcoterrorismo: mínimo obligatorio de 20 años y máximo de cadena perpetua.
- Cargo 2, conspiración para cometer tortura: hasta 20 años de prisión.
- Cargo 3, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos: mínimo de 10 años y máximo de cadena perpetua.
- Cargo 4, uso y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos: mínimo de 30 años y máximo de cadena perpetua.
- Cargo 5, conspiración para usar y poseer esas armas: hasta cadena perpetua.
Según la agencia EFE, la acusación también suma a Flores al cargo de narcoterrorismo, que hasta ahora pesaba solo sobre Maduro. Cualquier condena la fijaría el juez; las cifras son los topes que marca la ley.
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De los posibles cargos a la acusación formal
La novedad da seguimiento a la noticia de Cubanos por el Mundo sobre los posibles cargos por tortura adelantados por CNN. El cambio es concreto: el nuevo cargo ya aparece en el escrito acusatorio.
Según Luc Cohen, de Reuters, ambos permanecen detenidos en Brooklyn desde su captura en Caracas el 3 de enero. El juicio está previsto para el 1 de junio de 2027. Se habían declarado inocentes de los cargos por drogas; Reuters precisó que Flores no fue requerida este jueves a declarar su culpabilidad o inocencia respecto de la nueva imputación.

El juez niega el arresto domiciliario a Cilia Flores
AP informó que el abogado de Flores señaló durante la audiencia que todavía no había podido revisar las nuevas alegaciones. La comparecencia tenía otro punto en agenda: su solicitud de salir de prisión por motivos médicos, un asunto que Cubanos por el Mundo ha seguido.
La respuesta llegó en la misma audiencia. El juez Alvin Hellerstein rechazó la petición y Flores seguirá presa hasta el juicio. De acuerdo con EFE, el magistrado consideró que existe riesgo de fuga por su acceso a grandes sumas de dinero y sus contactos internacionales, y afirmó que el Gobierno cuenta con pruebas sólidas.
La defensa había propuesto trasladarla a una residencia privada en Nueva York con guardias armados las 24 horas, grillete electrónico, visitas restringidas y llamadas vigiladas, además de entregar su pasaporte, según Noticias Telemundo. Sus abogados alegan problemas cardíacos y una pérdida de peso considerable desde que está detenida. Hellerstein se mostró escéptico porque Flores se ha negado a hacerse pruebas médicas dentro del centro de detención.

Qué sigue ahora en el caso
La próxima cita es el 17 de noviembre de 2026. Ese día el tribunal escuchará los argumentos sobre las mociones para desestimar el caso, entre ellas la de Maduro, que reclama inmunidad como jefe de Estado. La defensa de Flores presentó una moción propia apoyada en su condición de primera dama.
Así ha avanzado el proceso hasta hoy:
- 3 de enero de 2026: Maduro y Flores son capturados en Caracas durante una operación militar de Estados Unidos y trasladados a Nueva York.
- Julio de 2026: el juez Hellerstein fija el inicio del juicio para el 1 de junio de 2027.
- Septiembre de 2026: la defensa de Flores pide el arresto domiciliario; la Fiscalía se opone.
- 7 de octubre de 2026: CNN adelanta que vienen cargos por tortura.
- 8 de octubre de 2026: se revela la acusación sustitutiva y el juez niega la salida de Flores.
- 17 de noviembre de 2026: audiencia sobre las mociones de desestimación.
- 1 de junio de 2027: fecha prevista para el juicio.
La nueva imputación coloca la presunta represión política dentro del proceso penal estadounidense. Corresponderá a la Fiscalía probar las acusaciones y a la defensa controvertirlas ante el tribunal. La responsabilidad penal de los acusados sigue pendiente de resolución.
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