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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó el lunes 26 de octubre que Cuba necesita «un cambio muy drástico», sin precisar en qué consistiría. «Creemos que Cuba necesita un cambio muy drástico, y lo dejaré ahí», dijo en una teleconferencia con periodistas, según la agencia AFP.
La frase llega tres días después de que Rubio invitara públicamente a los cubanos que buscan un cambio en la isla a establecer una «colaboración discreta» con la CIA.
Qué dijo Marco Rubio a la prensa
Cuando le preguntaron por qué animaba a contactar a la inteligencia estadounidense en lugar de impulsar acciones pacíficas, Rubio respondió: «No puedo contestar a eso».
Añadió que Cuba «es un caso muy diferente de Venezuela» y que no diría más, recogió Martí Noticias. No aclaró qué medidas concretas implica ese «cambio muy drástico».
El llamado a colaborar con la CIA
El viernes 23 de octubre, en un mensaje en X recogido por CBS News, Rubio se dirigió a quienes buscan un cambio positivo en Cuba: «este es el momento». Mencionó las promesas incumplidas, la corrupción y la vida privilegiada de unos pocos, y los animó a lograr ese cambio mediante una colaboración discreta con la CIA.
Poco después, la agencia difundió en X un video con instrucciones en español para contactarla. Recomienda acudir en persona a una instalación oficial de Estados Unidos si se puede hacer con seguridad, o escribir a través de su sitio web usando una VPN cuyo proveedor no esté en Cuba ni en otros países hostiles, un navegador en modo privado y un correo desechable sin datos personales.
El viceministro de Relaciones Exteriores del régimen, Carlos Fernández de Cossío, respondió en X que Washington recurre ahora al «reclutamiento público» para la CIA, según AFP. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla, por su parte, rechazó cualquier amenaza derivada de las ambiciones de Estados Unidos hacia Cuba.
El jefe del Comando Sur ya se había sumado al mensaje de Rubio, como informó Cubanos por el Mundo: el general respaldó el llamado y advirtió al régimen que «ahora es el momento».
Trump, los buques de guerra y «cerrar el trato»
El mismo viernes, en un mitin en Fort Myers, Florida, el presidente Donald Trump dijo que los buques de guerra que regresen de Oriente Medio tras la guerra con Irán podrían hacer «una pequeña parada» frente a Cuba, y que después enviaría a Rubio a «cerrar el trato».
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Ya a finales de septiembre, Trump había dicho a periodistas que espera que ambos países lleguen a un acuerdo y que no cree que haga falta usar a los militares. Desde febrero, el mandatario ha planteado en varias ocasiones una posible «toma de control amistosa» de Cuba, sin explicar qué significaría.
En paralelo, el encargado de negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, se reunió con el jefe del Comando Sur para tratar asuntos de la isla.
Una isla sin Maduro y en crisis
La presión de Washington se ha intensificado desde que fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero. Con su caída, La Habana perdió a su principal aliado regional y el petróleo venezolano que la sostenía.
A finales de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba. Además, el 19 de octubre el fiscal general de Florida, James Uthmeier, obtuvo una orden de arresto estatal contra Raúl Castro por conspiración para cometer asesinato en primer grado por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. El exgobernante ya enfrentaba por ese caso una acusación federal presentada en mayo.
Mientras tanto, la isla atraviesa una crisis energética, de abastecimiento y de servicios básicos. El régimen mantiene el control político y de seguridad, y las organizaciones de derechos humanos siguen documentando presos políticos y la ausencia de elecciones libres.
Qué sigue
Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y figura central de la política de Washington hacia la isla, defiende desde el Departamento de Estado una línea de máxima presión. Su mensaje combina ahora la exigencia de un cambio profundo con una invitación explícita a trabajar con la inteligencia estadounidense.
Lo que no ha explicado es el alcance de ese cambio: si se refiere a más presión económica, a una negociación con La Habana o a algo más.
Ahora te toca a ti: ¿invitar a contactar a la CIA es una vía real para el cambio o expone a quienes viven en la isla? ¿Qué crees que significa un «cambio muy drástico»: presión económica, acción militar o ambas? Déjanos tu opinión en los comentarios.
Foto: captura de video (archivo de Cubanos por el Mundo)
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