El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tildó este viernes al régimen de Cuba de “desastre total” causado por su fracasado sistema comunista, que “no funciona” después de 67 años de control absoluto y ha llevado a la isla a su peor crisis histórica.
El cubanoamericano respondió así a preguntas de la prensa sobre los plazos para una posible intervención estadounidense tras comentarios del presidente Donald Trump.
“Cuba es un desastre y es por culpa de su régimen comunista; no funciona. Esto lleva 67 años. Es un desastre. Está peor que nunca”, declaró Marco Rubio de forma directa, según reportes y videos difundidos en X.
Cabe recordar que recientemente el alto funcionario rechazó cualquier idea de reformas superficiales. Insistió en que el sistema centralizado colapsa sin subsidios externos –primero soviéticos, luego venezolanos– y que los líderes actuales “no saben cómo arreglarlo”. Por eso, subrayó, “tienen que poner a gente nueva al mando” para un cambio drástico real.
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La declaración llega en plena escalada de presión de la administración Trump. Apagones que superan las 20 horas diarias dejan a millones sin luz ni agua potable. La escasez de alimentos y medicinas genera protestas reprimidas con violencia. Detenciones arbitrarias y juicios exprés castigan a quienes reclaman libertad.
El régimen de Miguel Díaz-Canel responde culpando al “bloqueo”, pero Marco Rubio lo desmonta: el fracaso es inherente al modelo comunista que promete igualdad y entrega miseria y esclavitud moderna.
Contexto de presiones EE.UU.-Cuba lideradas por Marco Rubio
La tensión se intensifica desde el regreso de Trump al poder. Sanciones han agravado la crisis energética al limitar importaciones de combustible. El cierre de la embajada costarricense en La Habana el 18 de marzo –respaldado por la presidenta electa Laura Fernández– envía un mensaje regional: no se legitima la represión.
Por su parte, Cuba rechaza cualquier negociación sobre su liderazgo, como afirmó el viceministro Carlos Fernández de Cossio: “El sistema político no está en discusión”.
Aunque Marco Rubio no detalló acciones inmediatas, su mensaje es claro: sin libertad política ni respeto a derechos humanos, no hay solución. La población cubana paga el precio diario de una dictadura que se aferra al poder mientras el pueblo sufre hambre, oscuridad y miedo.
Estas palabras de Marco Rubio refuerzan que el cambio real pasa por romper con el sistema opresor, no por parches que perpetúan la miseria, al tiempo que dejan claro una vez más que el colapso del castrismo es inminente.
Redacción Cubanos por el Mundo