La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar respaldó las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y afirmó que en la Isla no será posible una recuperación económica sostenible mientras no ocurra un cambio político.
La legisladora republicana por Florida reaccionó en la red social X a una entrevista que Rubio concedió a Fox News, difundida también por el Departamento de Estado. “El secretario Rubio lo ha vuelto a dejar claro: NO hay cambio económico en Cuba sin cambio político”, escribió Salazar, en alusión a la postura del jefe de la diplomacia estadounidense de que la actual crisis no es un accidente, sino el resultado de décadas de gestión gubernamental.

Salazar profundizó su análisis al señalar que el colapso de los suministros básicos, la escasez de alimentos y medicamentos y la crisis migratoria no pueden entenderse como fenómenos aislados. “Es el resultado directo de un régimen que ha fallado a su pueblo durante décadas”, afirmó en su publicación.
La congresista también retomó un calificativo utilizado por Rubio contra la cúpula gobernante cubana y lo trasladó al plano político: “Son económicamente incompetentes y el PODER es su único negocio”, escribió.
Rubio: la crisis cubana es política, no técnica
En la entrevista con el periodista Trey Yingst, Rubio insistió en que cualquier intento de aliviar la situación humanitaria en Cuba sin abordar la estructura de poder está condenado al fracaso. El secretario de Estado argumentó que los problemas económicos de la Isla no derivan de sanciones externas ni de factores coyunturales, sino de un sistema que prioriza el control sobre la eficiencia productiva.

Rubio extendió su crítica al terreno de la seguridad nacional y acusó al régimen cubano de facilitar operaciones de adversarios de Washington desde territorio cubano. “Han extendido la alfombra de bienvenida a nuestros adversarios para operar en territorio cubano contra nuestros intereses nacionales con impunidad”, declaró.
Por su parte, María Elvir Salazar no ha sido la única voz en respaldar la postura de Rubio. Sus colegas en el Congreso, Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart, también de origen cubano y pertenecientes al Partido Republicano, defendieron consistentemente que cualquier alivio económico para Cuba debe ir acompañado de una transición política. Los tres legisladores han rechazado fórmulas que permitan a la actual cúpula dictatorial conservar el control del país mientras reciben asistencia externa.
En febrero pasado, los tres congresistas solicitaron a la Administración del presidente Donald Trump una aplicación más rigurosa de las sanciones contra entidades vinculadas al régimen cubano. En aquella ocasión, Salazar sostuvo que “las sanciones existen para negar apoyo económico a la dictadura cubana hasta que ocurra un verdadero cambio democrático”.
Las declaraciones de Marco Rubio sobre la presunta presencia de operaciones de potencias adversarias en Cuba coinciden con un informe publicado en 2024 por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). El documento señaló que imágenes satelitales y fuentes abiertas permitían identificar cuatro sitios activos en la Isla con capacidad para realizar labores de vigilancia electrónica. Según el análisis, esos lugares tendrían el potencial de apoyar esfuerzos de inteligencia china contra Estados Unidos.
El régimen cubano negó en aquel momento que la Isla albergara intereses militares de Pekín y calificó las acusaciones como parte de una campaña de desinformación. Sin embargo, Rubio ha retomado esas evidencias para reforzar su argumento de que la crisis cubana no es solo humanitaria, sino también un asunto de seguridad hemisférica.
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