La congresista republicana María Elvira Salazar afirmó este martes que el presidente Donald Trump es la única figura capaz de poner fin a 67 años de dictadura castrista en Cuba, y que tanto los cubanos en la isla como en el exilio esperan su orden.
Las declaraciones de la legisladora por Florida se producen en medio de un endurecimiento de la ofensiva contra el régimen, al que el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, calificó explícitamente como amenaza a la seguridad nacional.
En un mensaje directo al presidente, Salazar respondió a los planes anunciados por el mandatario de dialogar con el régimen Cuba, que según Trump ha solicitado ayuda.
“Señor Presidente, los republicanos sabemos que usted es la única persona que podrá liberar a Cuba después de 67 años de opresión”, escribió la congresista María Elvira Salazar.
“Los cubanos en la isla están esperando. Los cubanos en Miami estamos esperando. Esperamos que dé la orden. Y se hará”, agregó, destacando el liderazgo del secretario de Estado Marco Rubio en esta causa.
María Elvira Salazar respalda declaraciones de Pete Hegseth
Horas después, María Elvira Salazar respaldó las palabras del secretario de Guerra durante una audiencia en el Congreso.
“Hoy lo escuchamos directamente del Secretario de Defensa: Cuba representa una amenaza clara y presente para los Estados Unidos”, escribió en su cuenta oficial.
La legisladora recordó que el régimen no es solo un vecino problemático, sino una base estratégica para China y Rusia, y un refugio para organizaciones terroristas, ubicado a solo 90 millas de las costas estadounidenses.
“Mis constituyentes en el sur de Florida y yo conocemos muy bien esta realidad; vemos el peligro mientras otros prefieren ignorarlo”, enfatizó.
Es importante mencionar que el régimen castrista ha profundizado sus alianzas con adversarios de Washington. La presencia de instalaciones de espionaje chinas en la isla, la cooperación militar con Rusia y el refugio a terroristas y narcotraficantes forman parte de un patrón documentado durante años.
Estas actividades no solo desestabilizan la región, sino que representan un riesgo directo para la seguridad nacional de EE.UU., según el Pentágono.
Por su parte, María Elvira Salazar, hija de exiliados cubanos y cinco veces ganadora del Emmy como periodista, ha sido una de las voces más consistentes en el Congreso contra el comunismo en América Latina. Su postura no es retórica: refleja el sentir de cientos de miles de cubanos en el exilio que han visto cómo el castrismo destruye generaciones enteras.

Mientras en Cuba la población sufre apagones prolongados, escasez de alimentos y medicinas, y una represión que no distingue edades ni condiciones, el régimen mantiene una élite militar y política enriquecida que controla todos los resortes del poder.
La congresista ha insistido en que no se trata solo de un problema humanitario. El control que ejerce La Habana sobre flujos migratorios irregulares, su rol en el narcotráfico regional y su apoyo a regímenes como el chavista en Venezuela convierten a Cuba en un factor de inestabilidad crónica.
Administraciones anteriores optaron por el diálogo y concesiones unilaterales que solo oxigenaron a la dictadura sin lograr ninguna apertura real.
Cabe recordar que Trump, durante su primer mandato, aplicó una política de máxima presión que incluyó el endurecimiento del embargo y el apoyo a la disidencia interna. Ahora, con el anuncio de posibles conversaciones, sectores del exilio cubano temen una repetición de errores pasados.
María Elvira Salazar y otros líderes como Mario Díaz-Balart buscan evitar cualquier acercamiento que legitime al régimen sin exigir el fin inmediato de la represión y la salida de los comunistas del poder para abrir las puertas a la democracia en la isla.