Al menos un joven murió a tiros por la policía en el capitalino barrio Mutakara, en medio de la llegada de una misión de la ONU a Burundi para encontrar una salida a la crisis que hoy azota al país, destacó Prensa Latina.
Al citar a testigos, medios radiales informaron que se escucharon explosiones y disparos en distritos de esta capital, donde además de la pérdida del adolescente se registró otro herido por agentes.
En medio de este panorama arribó en la tarde de este jueves a Bujumbura una delegación de representantes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, recibida por manifestantes que pidieron «no intervención» en los asuntos internos. Según las fuentes, la comitiva de 15 embajadores de la ONU (liderada por Angola, Francia y Estados Unidos) procurará en dos días presionar al gobierno a realizar negociaciones con la oposición y aceptar una misión de mantenimiento de paz de la Unión Africana (UA).
El Gobierno insiste en que nunca conversará con personas que han optado por la violencia (opositores) y advierte que impedirá además que tropas extranjeras entren a territorio nacional, después que la UA anunció que desplegará una fuerza pacificadora de cinco mil soldados para frenar la violencia.
«Tenemos un gobierno legal y democráticamente elegido que debe ser consultado antes de tomar tales decisiones», dijo el portavoz presidencial, Gervais Abayeho.
La situación de seguridad en Burundi se deterioró en los últimos meses y se revivieron temores sobre un nuevo conflicto tras la reelección del presidente Pierre Nkurunziza en julio pasado.
Su tercer periodo en el poder es rechazado por la oposición al argumentar que viola la Constitución y el pacto de Arusha que puso fin a la guerra civil (1993-2005).
El resultado electoral no ha sido reconocido por la comunidad internacional, que argumenta falta de garantías durante su realización.