El periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada expuso con contundencia la absoluta impunidad que patrocina la tiranía castrista en Santiago de Cuba, al denunciar que su propio hermano fue víctima de una salvaje agresión física y robo en la zona de Las Cruces, muy cerca del barrio de Altamira.
Este vil ataque, en el que Rafael Suárez Labrada recibió despiadados golpes en la cabeza antes de ser despojado de su teléfono celular, evidencia el colapso social de una isla dominada por un régimen dictatorial podrido que protege a los maleantes mientras ahoga al pueblo en la miseria, la violencia descontrolada y el terror cotidiano.
Salvaje agresión y robo en Las Cruces
La cobarde agresión contra Suárez Labrada pone al descubierto el infierno criminal que ha engendrado el castrismo en las calles cubanas, donde la vida humana no vale nada ante la complacencia de un aparato policial dedicado exclusivamente a reprimir y no a combatir el delito.
Según el testimonio que constata la denuncia del periodista independiente, los criminales emboscaron a la víctima para robarle un Samsung Galaxy S23 de color morado claro, dejándolo con contusiones craneales.
Aunque afortunadamente se encuentra en condición estable, este hecho sangriento reafirma que la violencia despiadada es la verdadera moneda de cambio en una sociedad devastada por un sistema comunista parasitario que promueve la anarquía callejera para mantener a la ciudadanía aterrada y sometida.
Por esta razón, Yosmany Mayeta decidió (y con razón) no callar ante este lamentable acontecimiento.
Santiago de Cuba convertida en una jungla sin ley
Este trágico episodio no es un evento aislado, sino el resultado directo de décadas de ruina moral y material provocada por una dictadura nefasta que ha transformado a Santiago de Cuba en una jungla sin ley.
Por muchos años, labor que realiza este periodista independiente ha servido para documentar el calvario de innumerables ciudadanos que caen a diario bajo las garras de asaltantes impunes.
“Durante años he denunciado los robos, los asaltos y la inseguridad que sufren tantas familias santiagueras. He contado historias de madres, estudiantes, trabajadores y ancianos que han sido víctimas de estos hechos. Hoy, lamentablemente, esa realidad toca la puerta de mi propia familia”, escribió Yosmany Mayeta.
La miseria inducida por la cúpula castrista fuerza a la población a sobrevivir entre los peores malhechores, mientras la dictadura prefiere desplegar a sus esbirros para perseguir a los opositores en lugar de vigilar los barrios.
La pregunta que hoy retumba entre los santiagueros no es solo cuándo terminará la pesadilla del crimen, sino hasta cuándo este pueblo permitirá que un régimen decrépito devore la seguridad de las familias trabajadoras.
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Solidaridad popular frente al caos
Ante la más que evidente complicidad de las autoridades totalitarias, que jamás resolverán los atropellos que sufre la población civil, el recurso a la solidaridad popular se ha convertido en la única vía posible para hacer frente al caos castrista.
La denuncia abierta formulada por el periodista independiente busca no solo exigir una mínima reparación para su hermano, sino romper el cerco de censura que la dictadura impone sobre la alarmante ola de robos y asaltos que desangra al territorio nacional.
“Hago pública esta denuncia no solamente por mi hermano Rafael, sino también por todas esas familias que diariamente atraviesan situaciones similares y merecen vivir con tranquilidad”, aseveró.
En ese sentido, pidió que, para quienes dispongan de cualquier dato concreto que permita identificar a los agresores o recuperar el equipo sustraído, se comunique de forma urgente de manera en los números que facilita en su publicación.




