El preso político Carlos Alain Abrahantes Valdés sufre la crueldad absoluta del régimen castrista tras recitar un simple poema contra la tiranía imperante en la isla.
El régimen comunista encerró al joven de 32 años en una celda de castigo por 15 días en el presidio Kilo Siete de Camagüey, cercenándole todo derecho a realizar llamadas telefónicas y despojándolo de sus medicinas indispensables.
Castigo en Kilo 7 tras recitar un poema contra la tiranía
La madre de la víctima, Desirée Valdés González, reveló esta infamia mediante una grabación enviada a Radio Martí, alertando sobre la desnutrición y el severo deterioro que arrastra el prisionero. El atropello se desató el pasado 2 de octubre durante una revisión rutinaria en la cárcel.
“El 2 de octubre mi hijo recitó un poema en contra del sistema político y él mismo fue enviado 15 días a celda de castigo, incomunicado y sin teléfono”, dijo la mujer al medio citado.
Esta encarnizada venganza exhibe el cinismo descarado de una cúpula opresora que pisotea sus propias leyes. La madre del angustiado preso político denunció que suma un año y cuatro meses sin poder abrazar a su hijo, violando de forma impune el derecho de visitas contemplado en la propia Constitución cubana.
“Yo llevo un año y cuatro meses sin poder visitarlo, un derecho que me establece a mí la Constitución”, añadió.
Denuncian aislamiento, falta de medicinas y deterioro físico
Además de aislarlo brutalmente en el calabozo, los esbirros le denegaron los fármacos esenciales que requiere su debilitado cuerpo, el cual registra un peligroso bajo peso a consecuencia del hambre sistemática implantada por la tiranía.
Valdés González exigió con firmeza el cese inmediato del hostigamiento, la entrega de las medicinas retenidas y la total restitución del canal telefónico para resguardar la integridad física y mental de su familiar.
“Exijo inmediatamente el cese del hostigamiento, que le entreguen sus medicamentos, que levanten su comunicación y que respeten su integridad física y psicológica”, aseveró la madre de la víctima, tajante.
Una condena de ocho años cuestionada por la familia
El ensañamiento judicial contra este valiente preso político cienfueguero comenzó en 2023, cuando las fuerzas represivas lo encarcelaron arbitrariamente y lo sentenciaron a ocho años de privación de libertad. El castrismo montó una farsa acusándolo de incendiar almacenes pertenecientes al Ministerio del Interior.
Sin embargo, la familia ha reiterado que el imputado se encontraba en una locación completamente distinta cuando sucedieron los hechos, destapando el descarado montaje con que el aparato de seguridad encarcela a inocentes.
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La organización independiente Prisoners Defenders también ha registrado el caso de este preso político, documentando las severas arbitrariedades cometidas por la dictadura contra un ciudadano cuyo único delito fue disentir.
La madre pide auxilio internacional ante el peligro para su hijo
El salvajismo contra cada preso político en las mazmorras castristas refleja el pánico de un régimen tambaleante que intenta asfixiar cualquier atisbo de libertad mediante la tortura física, el aislamiento y la incomunicación.
Castigar con encierro absoluto a un joven desnutrido únicamente por expresarse a través de la poesía demuestra la extrema cobardía de una tiranía decrépita.
Mientras la cúpula comunista intensifica su crueldad y vulnera los derechos más elementales, la madre de Abrahantes Valdés continúa clamando auxilio internacional ante el peligro inminente que acecha la vida de su hijo dentro de las oscuras celdas camagüeyanas.
Mientras las personas secuestradas por motivos políticos en la isla sufren condiciones infrahumanas en las mazmorras, los verdaderos delincuentes siguen caminando a sus anchas por todo el país frente a las narices de un régimen que solo se empeña en seguir generando caos.




