El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart afirmó que el régimen cubano no sobrevivirá a Trump y aseguró que la administración estadounidense continuará incrementando la presión sobre La Habana hasta provocar una salida del poder.
Asimismo, el legislador republicano descartó que una eventual transición pueda limitarse a cambios superficiales dentro del sistema político de la isla.
Díaz-Balart sostuvo durante una entrevista con NTN24 que las medidas adoptadas por Washington forman parte de una estrategia destinada a aumentar el costo para las autoridades cubanas y para las entidades que, según Estados Unidos, contribuyeron al sostenimiento del régimen.
Régimen cubano no sobrevivirá a Trump
En ese contexto, aseguró que el régimen cubano no sobrevivirá a Trump y consideró que la presión continuará mientras La Habana no dé señales de una transformación política.
“Estoy totalmente convencido de que ese régimen no va a sobrevivir a la administración del presidente Trump, de una forma u otra”, declaró el congresista.
La advertencia coincidió con la entrada en vigor de nuevas restricciones estadounidenses relacionadas con Cuba. Las disposiciones modificaron las reglas aplicables a determinados viajes autorizados, operaciones financieras y cuentas bancarias vinculadas con emprendedores privados de la isla.
Las nuevas medidas también ampliaron la exposición de individuos, compañías e instituciones financieras extranjeras a posibles sanciones por determinadas actividades relacionadas con Cuba.
La administración estadounidense señaló que estas acciones buscaron promover cambios en la isla y aumentar la responsabilidad sobre actores considerados vinculados con intereses contrarios a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Para Díaz-Balart, la política de presión no se limitó a funcionarios de la dictadura cubana. El congresista afirmó que Washington también apuntó contra entidades que obtuvieron beneficios económicos mientras mantuvieron relaciones con las estructuras del poder en La Habana.
“Hemos visto presión no solo al régimen y a sus funcionarios, sino también a entidades que se han lucrado y han ayudado a ese régimen terrorista a 90 millas de Estados Unidos. No es aceptable”, declaró.
El legislador también estableció una diferencia entre las sanciones aplicadas contra las estructuras de poder y la asistencia destinada a los ciudadanos cubanos. Según explicó, Washington buscó evitar que la ayuda humanitaria pasara por las instituciones controladas por las autoridades de la isla.
“Estados Unidos está mandando ayuda humanitaria al pueblo directamente, no al régimen”, afirmó.
La posibilidad de una escalada de la presión también apareció durante la entrevista. Consultado sobre si las sanciones serían suficientes o si la Casa Blanca podría recurrir a mecanismos de presión militar, Díaz-Balart respondió que el nivel de presión continuaría aumentando.
“Si la presión no fuese suficiente para que este régimen y sus miembros se dieran cuenta de que ya es el momento de buscar una salida […] estoy convencido de que el presidente Trump no va a permitir que ese régimen se mantenga en el poder”.
En su planteamiento, el régimen cubano no sobrevivirá a Trump si la presión estadounidense consigue acelerar una fractura dentro de las estructuras que sostienen el sistema político de la isla.
Díaz-Balart insistió en que una eventual salida no debería traducirse en una modificación limitada de las autoridades actuales.
“La salida tiene que ser cambio de sistema, cambio de régimen, no una salida cosmética”, afirmó.
El congresista fue aún más contundente al referirse al tiempo que podría tomar ese proceso. “Aunque fuese lo último que hiciera el presidente Trump antes de irse de la Casa Blanca, que no creo que se vaya a demorar tanto, si fuese lo último que hiciese, estoy convencido de que eliminaría a ese régimen de una forma u otra”, sostuvo.
Díaz-Balart apuntó que la dictadura castrista ya no cuenta con el respaldo social que necesitaría para sostenerse indefinidamente.
“Ese régimen está muerto. No tiene ningún apoyo, pero el pueblo está desarmado y no tiene necesariamente la forma de quitarse ese cáncer de encima”, precisó.
LEE TAMBIÉN: Cuba entre discursos y apagones: un análisis reclama escuchar a la gente




