En el quinto aniversario de las históricas protestas del 11 de julio de 2021, los senadores republicanos Rick Scott y Ashley Moody presentaron una resolución ante el Senado de Estados Unidos sobre el 11J, una iniciativa que rindió homenaje a los miles de cubanos que salieron a las calles para exigir libertad y cambios democráticos, al tiempo que condenó la represión ejercida por el régimen castrista contra manifestantes, activistas y presos políticos.
La Resolución del Senado sobre el 11J también reafirmó el respaldo del Congreso estadounidense a quienes continúan enfrentando persecución política en la Isla y pidió mantener la presión internacional sobre la dictadura cubana mientras no existan transformaciones reales en materia de derechos humanos y libertades fundamentales.
En ese sentido, Rick Scott sostuvo que el escenario actual ofreció nuevas oportunidades para quienes aspiran a una transición democrática en la Isla y vinculó ese contexto a las políticas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.
“Ahora más que nunca, hay un renovado espíritu de esperanza para una Cuba libre”, afirmó el senador.
El legislador indicó además que las recientes decisiones adoptadas por Washington respondieron al reclamo expresado por quienes participaron en las protestas del 11 de julio.
“Esto es lo que esperaban los valientes cubanos que salieron a las calles hace cinco años, y no olvidaremos el valor y sacrificio de esos luchadores por la libertad. Nunca dejaré de trabajar por una Cuba libre y democrática, ni de exigir responsabilidades a este régimen criminal”, sostuvo Scott.
Senado de EE.UU. reconoce valentía de quienes salen a las calles
La Resolución del Senado sobre el 11J planteó que el Senado de Estados Unidos reconociera oficialmente el coraje de los manifestantes y de los activistas prodemocráticos que continúan enfrentando la persecución del aparato represivo del régimen cubano.

Asimismo, el documento condenó las violaciones de derechos humanos cometidas tras las protestas, incluyendo las detenciones masivas, las condenas de prisión contra manifestantes y la existencia de menores de edad encarcelados por razones políticas.
La senadora Ashley Moody, quien asumió el escaño que anteriormente ocupó el actual secretario de Estado Marco Rubio, también recordó el significado de las manifestaciones mediante un mensaje publicado en la red social X.
“Hace cinco años, el pueblo cubano se alzó en una serie de protestas contra el tiránico Partido Comunista que ha gobernado Cuba durante más de medio siglo. Los hombres y mujeres que se enfrentaron valientemente a su gobierno sufrieron golpizas y torturas; sin embargo, se mantuvieron firmes exigiendo los derechos fundamentales que han sido erosionados por las políticas socialistas”, expresó.
Moody estableció un paralelismo entre la lucha de los manifestantes cubanos y el proceso que condujo a la independencia de Estados Unidos, destacando el valor demostrado por quienes enfrentaron al aparato represivo del régimen castrista.
“La valentía del pueblo cubano me recuerda el valor de nuestros Padres Fundadores (…) Presentamos esta resolución como un recordatorio, no solo de los males del opresivo régimen cubano, sino también del poder de un pueblo que se alza con valentía frente al comunismo. Patria y Vida”, manifestó.
La Resolución del Senado sobre el 11J también exigió la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos encarcelados tras las manifestaciones y rechazó la continuidad de la dictadura comunista como modelo de gobierno en la Isla.
Entre sus principales puntos, la iniciativa instó a la comunidad internacional a incrementar la presión diplomática sobre La Habana y coordinar sanciones contra los funcionarios responsables de graves violaciones de derechos humanos. Además, defendió el derecho de los ciudadanos cubanos a ejercer la libertad de expresión, reunirse pacíficamente y manifestarse sin temor a represalias.
Otro de los aspectos centrales del proyecto consistió en solicitar que la Administración Trump mantuviera la promoción de la democracia, los derechos humanos y las libertades civiles como pilares de la política exterior hacia Cuba.
En ese sentido, los senadores pidieron conservar las sanciones vigentes mientras el régimen cubano no realizara cambios sustanciales y continuar respaldando a la sociedad civil independiente, a los defensores de derechos humanos y a los medios de comunicación que documentan la situación dentro de la Isla.
Las protestas del 11 de julio de 2021 representaron un punto de inflexión para la oposición democrática cubana. Durante aquella jornada, miles de personas se movilizaron en diferentes localidades con consignas como “Libertad”, “Patria y Vida” y “Abajo la dictadura”, desafiando abiertamente al régimen castrista.
Con esta nueva Resolución del Senado sobre el 11J, el Congreso estadounidense volvió a colocar la situación de Cuba en la agenda internacional y reforzó su respaldo a quienes continúan reclamando cambios democráticos en la Isla, mientras aumentan los llamados para que el régimen cubano libere a todos los presos políticos y respete los derechos fundamentales de la población.
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