Las sanciones contra el régimen cubano anunciadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos recibieron un amplio respaldo de varios congresistas cubanoamericanos, quienes consideraron que las nuevas medidas aumentaron la presión sobre la estructura represiva y financiera de la dictadura castrista.
Los legisladores aseguraron que Washington golpeó directamente a instituciones utilizadas para sostener el aparato de control político y económico del régimen.
Cabe recordar que la administración estadounidense informó que incluyó a diez entidades cubanas en su lista de sanciones. Entre ellas figuraron el Ministerio de Turismo, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, las Brigadas de Respuesta Rápida, las Milicias de Tropas Territoriales y varias empresas estatales señaladas por generar ingresos para el régimen.
Según explicó el Departamento de Estado, la decisión respondió al papel que desempeñaron esas organizaciones tanto en la represión contra la población como en el financiamiento del aparato de poder del castrismo.
La medida buscó restringir el acceso de esas entidades a beneficios económicos y reforzar la política estadounidense de responsabilizar a quienes contribuyen a sostener al régimen.

María Elvira Salazar afirmó que las sanciones aumentaron la presión
Una de las primeras reacciones llegó desde la congresista republicana María Elvira Salazar, quien celebró las nuevas sanciones contra el régimen cubano y aseguró que las medidas enviaron un mensaje claro a la dictadura.
La legisladora escribió en la red social X que las acciones representaron “más presión” y “cero impunidad para la dictadura cubana”.
“Así se enfrenta a una dictadura: golpeando su maquinaria represiva y cerrándole el grifo del dinero”, agregó.
En el mismo mensaje sostuvo: “El pueblo cubano lleva demasiado tiempo pagando por esta tiranía. Ya es hora de que paguen quienes la mantienen en pie”.
Sus declaraciones reflejaron el respaldo a las sanciones contra el régimen cubano de un sector del Congreso estadounidense que durante años impulsó políticas dirigidas a sancionar a funcionarios, empresas y organismos vinculados con la represión y las violaciones de derechos humanos en Cuba.
Carlos Giménez destacó el impacto sobre los represores
Por su parte, el congresista Carlos Giménez también respaldó las sanciones contra el régimen cubano adoptadas por el Departamento de Estado y puso especial énfasis en las sanciones dirigidas contra las Brigadas de Respuesta Rápida y otros grupos señalados por actuar como fuerzas parapoliciales durante manifestaciones ciudadanas.
Para el legislador, las sanciones contra el régimen cubano enviaron una advertencia directa a quienes participaron en la represión de los cubanos que exigieron libertades fundamentales.
“Los represores enfrentarán todo el peso de la ley americana”, afirmó.
Sus declaraciones hicieron referencia al papel que distintos organismos estadounidenses buscan desempeñar para identificar y sancionar a personas relacionadas con violaciones de derechos humanos cometidas dentro de la Isla.
Mario Díaz-Balart recordó el crimen del remolcador “13 de Marzo”
Entretanto, el congresista Mario Díaz-Balart aprovechó el anuncio de las medidas para recordar uno de los episodios más trágicos atribuidos al régimen cubano: el hundimiento del remolcador 13 de Marzo, ocurrido en 1994, cuando decenas de cubanos intentaban escapar de la Isla.
“Hace más de 30 años, el régimen asesinó a 41 cubanos, incluidos diez niños, que intentaban huir de la Isla”, señaló.
El legislador también sostuvo que el castrismo atraviesa uno de sus momentos de mayor debilidad mientras se intensifican las sanciones contra el régimen cubano.
“El régimen está más débil que nunca. Es solo cuestión de tiempo antes de que caiga y enfrente la justicia por sus crímenes contra la humanidad”, escribió.
Las declaraciones coincidieron con el aniversario de aquella tragedia, considerada por numerosos sectores del exilio cubano como uno de los episodios más graves de violencia atribuidos a la dictadura.
Washington apuntó contra la estructura represiva y económica del castrismo
Las nuevas sanciones contra el régimen cubano representaron uno de los movimientos más contundentes de la política estadounidense reciente hacia La Habana. A diferencia de otras acciones enfocadas únicamente en funcionarios individuales, esta vez Washington incluyó instituciones vinculadas tanto a la represión interna como a sectores económicos considerados estratégicos para la dictadura.
Asimismo, estas sanciones contra el régimen cubano se sumaron a otras acciones impulsadas por Washington durante los últimos meses para limitar las fuentes de financiamiento del castrismo y responsabilizar a quienes participaron en la represión de la población.
La inclusión del Ministerio de Turismo y de empresas estatales reflejó el interés de Estados Unidos por afectar sectores que, según su evaluación, generan recursos económicos para sostener al régimen.
Mientras tanto, los congresistas cubanoamericanos reiteraron que mantendrán la presión política desde el Capitolio para promover nuevas medidas dirigidas contra funcionarios, entidades y grupos vinculados con violaciones de derechos humanos en Cuba.
Con este nuevo paquete de decisiones, las sanciones contra el régimen cubano volvieron a ocupar un lugar central en la estrategia estadounidense hacia la Isla y reforzaron el respaldo que varios legisladores republicanos expresaron a una política de mayor presión contra la dictadura castrista.
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