Sandro Castro, nieto del dictador Fidel Castro Ruz, intentó “limpiarse” con los matanceros, que viven una tragedia sin precedentes.
En medio del dolor que se vive en esa provincia, este integrante de la cúpula castrista, se le vio bailar y gozar junto a su novia Laura Daniela Álvarez.
Lo hizo en la noche del sábado 6 de agosto, en su bar habanero LM, durante una presentación del cantante urbano Yomil Hidalgo.
Mientras varias madres de Matanzas lloraban por la desaparición de sus hijos, jóvenes del Servicio Militar Obligatorio, Sandro festejaba en la zona VIP.
Después que la prensa independiente y medios como Cubanos por el Mundo revelaran su rostro y el de su novia en semejante fiesta, ahora intenta “limpiarse”.
Lo hace disfrazado de “emprendedor”, con una caravana que, según él, intentaría ayudar a las víctimas de las explosiones e incendios ocurridos.

“Estamos aquí un grupo de emprendedores dándole apoyo al pueblo y fuerza de Matanzas y aportando en lo que podemos”, dice Castro.
Para el activista Norges Rodríguez, este aparente gesto solidario es “es el colmo de la desfachatez y el cinismo.”
Que Sandro Castro se defina como “emprendedor” y que venga a Matanzas a ayudar con unas migajas, no lo hacen buen samaritano.
En vez de hacer este paripé y simular preocupación por lo que sucede en la provincia matancera, debería revisar su actitud y su vida de lujos.

Mucha gente le criticó duramente en redes sociales. Alba Cespedez comentó “Mira tú, se enteró del incendio. Dentro de poco sale Yomil a posar delante del incendio.”
Otra tuitera que firma como Mariposa afirmó que lo poco que llevó Sandro para ayudar a los matanceros fue “lo que sobró de la fiesta de anoche.”
“Puro circo barato. Parece lo volvieron a regañar por el vídeo que se le regó dándolo todo con Yomil en su bar”, comentó una internauta que firma como Gaia.
Redacción Cubanos por el Mundo