¡Ama tus imperfecciones!

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¡Sube tu autoestima y ama tus imperfecciones! tu vida se tornará de otro color/Foto: Mujer Glam
¡Sube tu autoestima y ama tus imperfecciones! tu vida se tornará de otro color/Foto: Mujer Glam

Mujerglam-. ¿Te has dado cuenta que vivimos intentando ser perfectas, una misión tan imposible como desgastante? Las personas que más seducen son aquellas que se aceptan como son y se muestran abiertas en su vulnerabilidad.

El slogan de una reciente campaña europea de Match.com, el portal de citas más grande del mundo es: “Si no te gustan tus imperfecciones, a alguien más le gustarán”. Los avisos muestran situaciones cotidianas en las que un hombre o una mujer actúan de manera poco “correcta” en una primera cita – llegando tarde, riendo a carcajadas locas, etc. – y, sin embargo, eso al otro le encanta. Es que no somos perfectos y aquello que creemos puede arruinar un romance puede ser, en realidad, lo que enamora.

Si crees que tus imperfecciones son las responsables de que no encuentras al amor, no estás haciendo foco en tu ser. Las relaciones no fluyen cuando se actúan personajes para agradar. Así en la vida como en el teatro, llega el momento de quitarse el maquillaje. Si acostumbramos a los demás a nuestra actuación, difícilmente se sientan cómodos o les guste nuestra esencia.

¡Anímate a mostrar tus imperfecciones!

Es hora de que te animes a ser, en la certeza de quien te quiera, lo hará, así como eres. Sin intentar cambiarte.

No es casual que desde hace ya buen tiempo las grandes marcas muestren en sus publicidades a las personas en su realidad “real”. La tendencia es reflejar en los avisos las peculiaridades que nos hacen humanos, diferentes y, sobre todo, adorables en nuestra unicidad.

En el amor, como en otras áreas de la vida, aprender a aceptarte en el lugar en el que te encuentras, con todas tus posibilidades de evolucionar, te traerá unos cuantos beneficios:

1.- Te relajarás: dejarás fluir los encuentros y eso hará que los demás vean en ti a alguien con quien desean estar.

2.- Le pondrás humor a la vida: aprenderás a reírte de ti misma y de tus ridiculeces –todas las tenemos- .El humor enamora.

3.- Te volverás más empática: reconocer tus puntos débiles te permitirá mostrarte humana y accesible y eso hará que las personas quieran compartir contigo. ¿Qué mejor que estar con alguien que no pretende que seamos perfectas porque reconoce en sí su propia imperfección?

4.- Dejarás de juzgarte: que logres comprender que no todo lo que haces es óptimo no significará que te critiques y castigues por ello. Por el contrario, te pondrá en un lugar de observador de ti misma que te permitirá reconstruirte desde aquellos lugares que deseas fortalecer.

5.- Crecerás: empezarás a construirte desde otro lugar y, desde allí, a cimentar una relación de pareja sólida, que será un encuentro de almas, más que de apariencias.

6.- Aprenderás a ser más tolerante: te volverás menos exigente contigo y con los demás. Al juzgarte menos, juzgarás menos a quienes te rodean y harás de tu entorno un lugar más amable.

Dale la bienvenida a tus imperfecciones. Sal al encuentro de un nuevo amor, tan imperfecto y noble como tú eres.

Y para comenzar el día, nada como escuchar los sonidos de la naturaleza. Aquí te dejamos un vídeo relacionado ¡Disfrútalo!

¡Feliz día!

https://youtu.be/MrAhyTz2Mts

 

Aprende a decir no

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Complacer a todos, es un degaste enorme, aprende a decir "No"/Foto: Web Consultas
Complacer a todos, es un desgaste enorme, aprende a decir “No”/Foto: Web Consultas

Web Consultas-. Lo tenía claro… sabía que le iba a decir que no… y justo en el último momento… dije sí. ¿Cuántas veces el otro te ha dado “la vuelta a la tortilla”? Saber decir ‘no’ y establecer nuestros propios límites personales puede parecer una tarea sencilla, pero lo cierto es que no lo es. Sin embargo, aprender a hacerlo supone la clave del éxito de nuestras relaciones interpersonales.

Con nuestros amigos, familia y pareja, y mucho más aún en el trabajo, es importante dejar claro qué es lo que estamos dispuestos a hacer y qué no, con el fin de que los otros puedan conocer nuestros límites y actuar en consecuencia. Es por ello que la ausencia de esta habilidad puede traer consigo importantes problemas personales e interpersonales.

¿Por qué cuesta tanto decir no?

Decir que no es una habilidad que nos facilita establecer nuestros límites personales, permitiendo que los demás conozcan lo que estamos o no dispuestos a hacer. Al ser una habilidad, se trata de un comportamiento aprendido, si bien es cierto que existen determinadas características de personalidad que pueden facilitarnos dicho aprendizaje.

Así por ejemplo, los individuos extrovertidos a los que les gusta relacionarse con muchas personas suelen adquirir más fácilmente esta habilidad que aquellos que son introvertidos.

Pero, dejando a un lado las características de personalidad, ¿por qué nos cuesta tanto “decir no” a los demás? Te explicamos los principales motivos que pueden influir a una persona para que adopte este comportamiento:

Elevada deseabilidad social: en muchas ocasiones buscan complacer al otro, por lo que dicen que sí o dejan violar sus propios derechos personales porque creen que es lo que se espera de ellos.

Facilidad para sucumbir a la presión de otra persona o grupo: como consecuencia de lo anterior acaban haciendo aquello que las otras personas desean. Por ello, la ausencia de esta habilidad es especialmente peligrosa en los adolescentes en lo que al consumo de drogas se refiere.

Falta de asertividad: son incapaces de expresar de manera adecuada aquello que piensan. Por ello, aunque crean que deben decir que no, no se atreven a hacerlo o, cuando lo hacen, no resultan convincentes.
Experiencias negativas previas: es posible que en algún momento hayan intentado decir que no, o establecer sus límites, y les hayan respondido de una manera inadecuada o hayan sufrido consecuencias negativas importantes. Por lo tanto, a partir de estas experiencias pueden aprender a “decir sí” para evitar las repercusiones que podría tener su negativa.

Baja autoestima: en muchos casos es la causa (“no valgo nada como para negarme”), y en muchas otras también es una consecuencia, ya que las personas que no saben decir que no se sienten inferiores a los demás por no verse capaces de establecer límites respecto a ellos.

Miedo al rechazo o a una evaluación negativa: para ellos es importante que los demás les acepten y no les evalúen negativamente. Creen que si se muestran de acuerdo con todo lo que el otro les propone tendrán menos posibilidades de ser rechazados y, por el contrario, serán “más queridos”, y se les aceptará con facilidad.

Temor a las consecuencias que imaginan que podría tener su negativa: En algunas ocasiones no temen tanto el rechazo de los otros como el hecho de que su negativa implique determinadas consecuencias; por ejemplo, un despido.

También puede ver el siguiente vídeo.