Nicolás Maduro sigue sacándole punta al tema del supuesto atentado en su contra el pasado sábado 4 de agosto. Esta vez, el mandatario afirmó que el periodista peruano Jaime Bayly, duro crítico de los regímenes latinoamericanos, forma parte del supuesto plan y pidió a los Estados Unidos actuar al respecto.
“Es fácil que desde un canal de televisión de Estados Unidos se mande a matar a un presidente, parece que las leyes estadounidenses lo permiten. ¿Qué pasaría si un periodista fanfarrón como este, desde una televisión de Venezuela, mandara a asesinar al presidente de Estados Unidos?”
Bayly hizo pública una declaración en a que asegura que conocía los planes para atentar contra el autócrata venezolano, aunque al parecer lo dice a manera de burla.
“Me enteré del plan durante la semana. Mis fuentes, que generalmente son confiables, me llamaron, me conminaron a una reunión. Yo no quería ir porque soy perezoso, pero fui y los escuché. Me dijeron: ‘El sábado vamos a matar a Maduro con drones, hemos probado los drones en Caracas, funcionan’. Y yo les dije: ‘hágale, vamos para adelante’.
Sin embargo, el periodista luego alabó la actuación de quienes presuntamente cometieron el hecho, alegando que “son gente seria”.
Maduro en cambio expresó que Venezuela respeta los derechos internacionales, aún cuando los gobiernos del mundo le han pedido rectificar sus políticas autoritarias y el cese de la persecución a opositores.
“Lo primero es que nosotros lo capturaríamos, lo llevaríamos a la cárcel y lo enjuiciaríamos porque en Venezuela esto es un delito grave. Nosotros respetamos el derecho internacional y a todos los gobiernos del mundo, inclusive aquellos con los que tenemos mayores diferencias”, añadió
“Este tipo de gente son los que van conformando una masa críticas de asesinos que quieren convertir la política en algo de sicarios y mafiosos. ¿La política ahora se va a circunscribir en asesinar al oponente?”, concluyó.
Durante su discurso en un desfile militar el sábado, Maduro fue interrumpido por detonaciones de drones cercanas a su palco. El suceso provocó que los escuadrones de la Guardia Nacional rompieran filas en una caótica huida.
Redacción Cubanos por el Mundo