Alberto Vázquez Pérez escribió por WhatsApp a Cubanos por el Mundo para pedir ayuda por su hijo Abel Salazar Rosales, de 37 años. Abel padece una miocardiopatía dilatada desde hace más de 11 años. Según su familia, la única salida que le queda es un trasplante de corazón en Cuba o en el extranjero.
A petición de este medio, la familia grabó un video desde su casa, en el oriente de Cuba, que Cubanos por el Mundo publicó en exclusiva este domingo en su canal de YouTube. En él, el padre explica que el trasplante de corazón en Cuba es «muy difícil», «además que no se está haciendo por las condiciones». La familia pide que alguien, dentro o fuera de Cuba, conozca el caso y pueda ayudar.
Once años entre la casa y el hospital
Según el padre, la enfermedad ha llevado a Abel una y otra vez de Manzanillo al Cardiocentro de Santiago de Cuba. Cada vez que su corazón se descompensa, los médicos lo estabilizan y lo mandan de vuelta a casa, hasta la siguiente crisis.
Vázquez Pérez cuenta que, para los médicos que lo atienden, la enfermedad ya está en una fase en la que no tienen tratamiento que ofrecerle. También dice que su hijo todavía no asimila del todo la gravedad de su situación.
Una familia que pide que el caso llegue lejos
La madre de Abel también habla en el video. Se describen como una familia humilde, que vive con lo justo y no tiene recursos para costear una operación de este tipo. «No somos ricos ni pobres, solo tenemos el pan necesario», dice. «Aquí estamos esperando un trasplante de corazón para mi hijo, para devolverle la vida». El padre asegura que Abel está de acuerdo en someterse al trasplante si se presenta la oportunidad.
No es la primera petición de este tipo. En el último año, Cubanos por el Mundo ha recogido peticiones parecidas, como la de una joven cubana que busca un trasplante de riñón fuera de la isla, la de un paciente de La Habana que lleva años esperando el suyo y la de una madre de Granma que denunció lo que vivió con su hijo en los hospitales.
Cómo ayudar a Abel
Quienes deseen ayudar a Abel pueden comunicarse directamente con su madre, Odalis, por teléfono o WhatsApp al +53 55070152.
Un sistema de salud que no da abasto
El caso de Abel ocurre en medio de una crisis sanitaria que el propio gobierno cubano ha tenido que reconocer. En julio de 2026, el viceprimer ministro Eduardo Martínez Díaz admitió en la Mesa Redonda que más de 100.000 personas esperan una cirugía en la isla, entre ellas más de 10.000 menores.
Los apagones diarios y la falta de insumos han obligado incluso a los cardiocentros a racionar recursos. En marzo, médicos del cardiocentro pediátrico William Soler, en La Habana, contaron a la agencia AFP que tienen que decidir qué pacientes se atienden primero.
Qué pasa con el trasplante de corazón en Cuba
Cuba fue pionera en este terreno. En diciembre de 1985, el Hospital Hermanos Ameijeiras, en La Habana, hizo el primer trasplante de corazón del país, y hasta mayo de 2010 ese centro sumó 137, según un estudio publicado en la Revista Cubana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. Hoy el trasplante de corazón en Cuba apenas aparece en las estadísticas: el propio Ministerio de Salud Pública reconoce en su portal que el país cuenta con un solo centro de trasplante cardíaco y contabiliza apenas cinco trasplantes de corazón en el periodo que reporta. Cubanos por el Mundo no encontró cifras oficiales más recientes.
El sistema también se está quedando sin médicos. Según el Anuario Estadístico de Cuba 2024 de la Oficina Nacional de Estadística e Información, el país pasó de 106.131 médicos en 2021 a 75.364 al cierre de 2024: casi uno de cada tres en apenas tres años. Miles han emigrado y otros miles cumplen misiones médicas en el extranjero, por las que el Estado cobra a los gobiernos que los contratan.



