Cerca de 300 mil personas perdieron todo durante la explosión de este martes 4 de agosto en Beirut, Líbano, un evento que dejó pérdidas promediadas superior a los 3 mil millones de dólares. Una convocatoria a reunión de emergencia fue lanzada desde el gobierno del Líbano, donde su presidente, Michel Aoun, consideró que están necesitados de definir durante las próximas dos semanas un estado de emergencia tras el evento que acabó con la vida de un centenar de personas y dejó – al momento – un total de 4 mil personas heridas.
La explosión sacudió a Beirut por sus ondas de choque pero conmocionó al mundo entero que gracias a Internet vio casi en directo lo ocurrido en el Líbano, en las cercanías del puerto y que en primera instancia se definió como un accidente en un depósito de fuegos artificiales, aunque las investigaciones continúan su curso para confirmar el origen.
Aunque al momento se contabilizan más de 100 fallecidos, el total de decesos podría incrementarse mientras continúan las labores de rescate debajo de escombros en la ciudad. Al menos 300 mil personas perdieron sus hogares, según confirmación del gobernador de Beirut, Marwan Abboud, hecho que los moviliza buscando reubicarlos en refugios, mientras los proveen de alimentos.
Aún las razones del evento son un enigma, aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo la noche de este martes que, tras consultar con especialistas de la Casa Blanca, existen posibilidades de que se haya tratado de un “terrible ataque” y no de un accidente como se informó en primera instancia. Desde diferentes ángulos hay imágenes de cómo lo que inició siendo un incendio terminó en una poderosa explosión, tras activarse al menos 2.750 toneladas de nitrato de amonio.
Redacción Cubanos por el Mundo