La interceptación de 90 cargamentos de biodiésel destinados a Cuba provocó una advertencia del recaudador de impuestos de Miami-Dade, Dariel Fernández, y una respuesta del viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossío.
Las autoridades estadounidenses anunciaron el miércoles 7 de octubre que el combustible tenía como destinataria a ENETEC S.A., una empresa cubana sancionada por Washington.
Según la información divulgada por la oficina del recaudador, los envíos sumaban aproximadamente 620.000 galones, valorados en cerca de tres millones de dólares. La operación involucró a Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio.
Cargamentos de biodiésel destinados a Cuba: las interceptaciones
El mayor volumen fue interceptado en Port Everglades, Florida, donde las autoridades retuvieron 71 tanques con aproximadamente 500.000 galones. Otros 19 cargamentos, que contenían alrededor de 120.000 galones, fueron interceptados en el puerto de Houston, Texas. La investigación federal continúa abierta.
José R. Figueroa, agente especial a cargo de HSI en Miami, describió las operaciones como un intento deliberado de eludir las sanciones estadounidenses.
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90 FUEL SHIPMENTS BOUND FOR SANCTIONED CUBAN ENTITY SEIZED Through the incredible work of @HSI_Miami, @CBP, and @CommerceGov’s Bureau of Industry and Security, all federal partners seized biodiesel fuel shipments valued at over $2.8M being unlawfully exported to Cuba. We will continue to identify, disrupt, and investigate efforts to evade U.S. sanctions, protect the integrity of U.S. export controls and deny the Cuban government access to resources obtained in violation of U.S. law.
— Homeland Security Investigations (@HSI_HQ) October 7, 2026
ENETEC S.A. fue identificada como la destinataria del combustible. Las autoridades investigan posibles infracciones relacionadas con sanciones y controles de exportación. La identidad de las compañías responsables de los envíos no había sido divulgada públicamente, según la declaración compartida por Fernández.
Miami-Dade advierte sobre posibles medidas contra empresas
Dariel Fernández afirmó que el condado no servirá de refugio para compañías que violen las leyes estadounidenses o realicen negocios prohibidos con entidades sancionadas vinculadas al régimen cubano. Su advertencia estuvo condicionada a la presentación de evidencia federal creíble y verificada.
El funcionario explicó que, si esa evidencia demuestra infracciones cometidas por una empresa que opera en Miami-Dade, su oficina revisará los hechos y respetará el debido proceso. Entre las herramientas disponibles mencionó iniciar la revocación del Local Business Tax Receipt cuando la ley lo autorice.
Ese documento corresponde al recibo del impuesto local sobre actividades comerciales. La declaración no anunció una revocación inmediata ni identificó empresas concretas contra las cuales se hubiera iniciado ese procedimiento.
Fernández también manifestó que su oficina continuará colaborando con HSI, CBP, BIS, el Departamento del Tesoro y otros socios federales. Recalcó que ninguna persona ni compañía está por encima de la ley y situó la protección de los residentes y la seguridad nacional entre sus prioridades.
Cossío responde
Carlos Fernández de Cossío defendió la legalidad de las importaciones de combustible realizadas por entidades estatales y privadas cubanas. En una declaración difundida en redes sociales, sostuvo que esas operaciones se ajustan a la legislación nacional y al derecho internacional.
El vicecanciller acusó a Washington de amenazar con represalias a países y compañías que exportan o transportan combustible hacia Cuba. También cuestionó el hostigamiento y la interceptación de buques en aguas internacionales, acciones que comparó con la “piratería y el pillaje”.
Su referencia a aguas internacionales debe distinguirse del operativo anunciado: los 90 cargamentos de biodiésel destinados a Cuba fueron interceptados en puertos estadounidenses. Los datos divulgados sobre estas retenciones no describen la captura de 90 petroleros en alta mar.
Cossío también defendió el almacenamiento, la distribución y la comercialización del combustible dentro de Cuba, y denunció las restricciones estadounidenses como una forma de castigo colectivo con fines políticos.
El enfrentamiento ocurrió mientras Cuba atraviesa una profunda crisis energética. La investigación deberá esclarecer las responsabilidades de las empresas implicadas, mientras Miami-Dade mantiene cualquier eventual medida administrativa condicionada a pruebas verificadas y al cumplimiento del procedimiento legal correspondiente.




