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La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, defendió este miércoles el voto de su país contra la resolución que el régimen cubano presenta cada año en la Asamblea General de la ONU para pedir el fin del embargo de Estados Unidos. «No apoyamos una dictadura militar. El pueblo cubano merece democracia», escribió en un comunicado publicado en su cuenta oficial de X.
Con ese voto, Trinidad y Tobago fue el único miembro de la Comunidad del Caribe (Caricom) que se opuso al texto, algo que no había hecho desde que la Asamblea General comenzó a votarlo en 1992. La resolución se aprobó con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, según Noticias ONU.
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Qué dijo Persad-Bissessar
La gobernante trinitense afirmó que la decisión refleja el compromiso «firme e inquebrantable» de su Gobierno con la democracia, la libertad y los derechos fundamentales. Recordó que ya había dicho públicamente que su país no respaldaría una dictadura militar en Cuba.
En el mensaje citó al secretario de Estado, Marco Rubio, a quien presentó como un funcionario «de herencia cubana» que tiene razón al sostener que, para que Cuba prospere, deben producirse reformas políticas y restablecerse los derechos y libertades del pueblo cubano.
Persad-Bissessar lanzó además una pregunta dirigida a sus socios del Caribe: «¿Por qué los ciudadanos de los países de la Caricom pueden elegir y cambiar libremente a sus gobiernos mientras al pueblo cubano se le niega esa misma opción democrática?».
También sostuvo que, durante años, el argumento de la compasión hacia los cubanos se ha utilizado para respaldar un sistema totalitario, y que mientras la población sufre, los dirigentes del régimen y sus familias viven en el lujo. «No hay nada romántico ni idealista en una dictadura disfrazada de lucha revolucionaria por la libertad», escribió.
El comunicado combina la voz del Gobierno con la de su partido, el Congreso Nacional Unido (UNC): abre con una declaración del UNC y cierra con un reconocimiento del partido a las naciones que se solidarizan con el pueblo cubano. Las citas son traducción de Cubanos por el Mundo.
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Trinidad y Tobago, un giro de más de tres décadas
Trinidad y Tobago se abstuvo cuando la resolución se presentó por primera vez, en 1992, y desde entonces votó a favor todos los años, incluido 2025. En octubre del año pasado, los 14 miembros de la Caricom con asiento en la ONU respaldaron el texto.
El cambio ya se había anunciado en julio de 2026, cuando el país se abstuvo en la votación de procedimiento que autorizó un debate extraordinario sobre el embargo, aprobado con 136 votos a favor, 9 en contra y 30 abstenciones.
Trinidad y Tobago no fue el único movimiento en la región. Jamaica, Guyana y Haití se abstuvieron este miércoles después de haber votado a favor en 2025, mientras que Antigua y Barbuda, Dominica y Santa Lucía no votaron. En conjunto, el régimen cubano perdió 35 apoyos en la ONU respecto al año anterior, cuando la resolución obtuvo 165 votos a favor.
Un choque que comenzó en febrero
La postura de Persad-Bissessar no es nueva. En febrero de 2026, ocho exgobernantes del Caribe, entre ellos su antecesor Keith Rowley, firmaron una declaración contra la orden ejecutiva estadounidense del 29 de enero que apunta a los países que suministran petróleo a Cuba, y la calificaron de «guerra económica».
La primera ministra les respondió entonces que todos ellos llegaron al poder mediante elecciones democráticas y preguntó por qué los cubanos no deberían tener ese mismo derecho. Los exgobernantes le recordaron que, durante su primer mandato (2010-2015), su Gobierno apoyó las resoluciones de la ONU contra el embargo.
Días después, al inaugurarse la cumbre de jefes de Gobierno de la Caricom en San Cristóbal y Nieves, donde se reunió con Rubio, Persad-Bissessar declaró que su país no apoya al régimen «dictatorial» de La Habana.
Qué cambia con la votación
La resolución no es vinculante: no obliga a Washington a modificar sus sanciones, y el levantamiento del embargo depende del Congreso de Estados Unidos. Aun así, el gobernante Miguel Díaz-Canel celebró el resultado como una victoria del pueblo cubano.
Para Washington, la lectura es la contraria. El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, destacó que casi el triple de países dieron la espalda al texto del régimen, y la activista Rosa María Payá subrayó que la mayoría de Iberoamérica se negó a votar junto a la dictadura cubana.
Con su voto, Trinidad y Tobago rompe con la posición común que la Caricom mantuvo durante décadas, cuando sus miembros respaldaban en bloque la resolución del régimen cubano.
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