Trabajadores de la empresa Aguas de la Habana, comenzaron a romper la calle Infanta del municipio Centro Habana, para arreglar una rotura en las conductoras de aguas albañales.
“El agua no se puede tomar, tiene un color amarillento y apesta”. Comentaba Ignacio, vecino de la zona. “Tres personas de mi cuadra tuvieron que ser hospitalizados por diarreas, fiebre y vómitos”. “Ahora estamos esperando que nos envíen una pipa (camión cisterna), para realizar las tareas del hogar”.
Las cafeterías y restaurantes de esta zona de la capital tuvieron que cerrar por orden del Ministerio de Salud Pública, para evitar un brote infeccioso.
“Esperamos que los arreglos terminen pronto, porque estamos perdiendo clientela y dinero”. Dice Mayra, trabajadora de una cafetería por cuenta propia.
Por su parte Aguas de la Habana asegura que los trabajos pudieran durar más de una semana, porque hay que romper la calle y sustituir las viejas conductoras de aguas negras y para el consumo.
El término aguas negras o residual, define un tipo de agua que está contaminada con sustancia fecal y orina, ya sea humano o animal. Su importancia es tal que requiere sistemas de canalización, tratamiento y desalojo. Su tratamiento nulo o indebido genera graves problemas de contaminación.




