Un nuevo barco con ayuda humanitaria llegó este miércoles al puerto Guillermón Moncada de Santiago de Cuba, según dio a conocer la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN). Se trata de 35 contenedores nuevos, donde se transportaron mantas, sábanas, toallas y diversos productos de aseo personal, así como 7.785 colchones para los damnificados por el huracán Irma.
Se conoció que el régimen cubano se encuentra racionando productos que llegan a la isla como donaciones, ofreciéndolos en venta a la población.
Durante la semana pasada, el Gobierno ordenó al Grupo Empresarial de Comercio de Cienfuegos que limitara la venta de productos de alta demanda a la población en su red de mercados minoristas, ante «la carencia de abastecimientos» tras el impacto negativo que ha tenido el huracán Irma sobre la economía en la Isla.
También se decidió tomar una medida similar con otros 20 productos que se venderán «a precios módicos y racionados» a los habitantes de los municipios camagüeyanos de Esmeralda, Nuevitas, Sierra de Cubitas y Minas, lo más afectados por el huracán.
El paso del huracán Irma ha endurecido el proceso de adquisición de los productos más básicos, situación difícil en un país donde la escasez es permanente. Durante las últimas semanas, la población cubana ha salido a las calles a reclamar por estas carencias.
A mediados de septiembre Centenares de personas salieron a la Calzada de 10 de Octubre, en La Habana, y en un poblado de Matanzas para exigir el restablecimiento de los servicios eléctrico, de agua, recogida de basura y escombros acumulados durante días tras el paso del huracán Irma. El régimen, al menos en la capital, respondió con un amplio despliegue de contención, pero cumplió las demandas de los manifestantes, según varios reportes.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Diario de Cuba




