Transición del poder en Cuba: ¿El cambio de un nombre o un modelo?

Cuba está a la expectativa. Ya el mes próximo el dictador Raúl Castro deja la silla presidencial. Internacionalistas y analistas políticos del mundo se aproximan a una realidad que solo palpa quien está dentro de la isla.

Se acerca abril y los cubanos se preguntan: ¿Será un cambio de hombre o de un sistema político?

Esa pregunta y otras las responde un trabajo especial de la web EnConflicos.

NOTA RELACIONADA: Cubanos opinan: “Queremos cambios que den mejor nivel de vida” 

Para el abogado constitucionalista venezolano Sergio Urdaneta, ese es el punto de honor. “Porque si el cambio del hombre significa el cambio del modelo, entonces entran en proceso de transformación las libertades civiles, religiosas y políticas“.

El sitio especializado en conflictos del mundo le da marco jurídico a la histórica transición de poder en la isla.

En primer lugar advierte que el “preámbulo de la Constitución cubana establece que lo más importante para la isla es llevar adelante la revolución encabezada por Fidel Castro”.

“El poder revolucionario se comenzó a erigir con la construcción del socialismo y con el Partido Comunista de Cuba en 1959. Desde entonces, los únicos presidentes que han conocido los isleños se apellidan Castro”

Entretanto, un nombre suena: Miguel Díaz-Canel.

La real transformación

Sergio Urdaneta, insiste en que “un verdadero cambio en Cuba implicaría transformar el modelo político y la Constitución“.
Insiste en eso porque el texto magno deja claro que Cuba es una nación socialista, y como tal controla “todas las libertades y los modelos de participación política, de la actividad económica, régimen de propiedad y soberanía y participación”.

Otra de las fuentes consultadas por la web, el historiador Juan Romero, afirma que “el traspaso de Poder en Cuba no significa modificar los componentes constitucionales de la isla”.

RECOMENDADO: Conflictos entre el Partido Comunista y militares podría ser la salvación de Cuba

“Seguirá siendo una nación con un sistema unipartidista. Se mantendrán los mismos mecanismos eleccionarios y de participación. Lo que sí sucederá es una flexibilización y apertura en materia económica”

Hasta ahora, nada es seguro. Ni siquiera la postulación del vicepresidente Miguel Díaz-Canel. Lo cierto es que por primera vez en casi seis décadas un Castro no estaría en la silla presidencial de Cuba.

Aunque en público Díaz-Canel no demuestra gran expectación, asegura que “la sucesión presidencial no significará una ruptura en el sistema cubano”.

“Yo no concibo las rupturas en nuestro país, creo que ante todo tiene que haber continuidad

Redacción Cubanos por el Mundo.

Leave a Reply

Discover more from Últimas noticias de Cuba y de los Cubanos por el Mundo

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading