El Servicio Militar Obligatorio impuesto por la sanguinaria tiranía castrista cobró la vida de Raudel Alejandro Guerra, un joven de apenas 19 años que perdió la vida electrocutado dentro de una unidad ubicada en la zona de Cidra, en la provincia de Matanzas.
Este nuevo crimen cometido bajo el amparo absoluto de la dictadura deja al desnudo el peligro mortal y cotidiano al que la cúpula opresora somete de forma sistemática a la juventud cubana en sus cuarteles, convirtiendo los centros de instrucción militar en verdaderas trampas mortales para los muchachos que son obligados a vestir uniforme.
Otro recluta resultó gravemente herido por la descarga eléctrica
La información fue suministrada por Christian Arboalez en Facebook, donde también hizo saber que el trágico accidente eléctrico también dejó gravemente herido a otro recluta de la misma unidad castrense, cuyo diagnóstico médico actual se mantiene bajo un estricto hermetismo por parte de los mandos militares.
Las circunstancias exactas del cortocircuito y las múltiples fallas técnicas en las instalaciones que provocaron la descarga fatal continúan ocultas por el aparato de propaganda del régimen, el cual se niega de manera rotunda a rendir cuentas claras sobre las precarias condiciones de seguridad y el abandono estructural que enfrentan los soldados rasos mientras cumplen obligatoriamente con el Servicio Militar Obligatorio bajo amenazas constantes de castigo físico y judicial.
Raudel Alejandro Guerra era natural de Navajas, en Matanzas
La víctima fatal de esta criminal negligencia estatal era originaria del poblado de Navajas, en el municipio matancero de Pedro Betancourt, una localidad que hoy acompaña consternada el dolor profundo de los familiares de la víctima.
Los mensajes difundidos en el espacio digital recalcaron que el joven muerto apenas iniciaba su juventud, una etapa vital que le fue arrebatada de golpe por la irresponsabilidad criminal de un sistema dictatorial que utiliza a los adolescentes como mano de obra barata y desprotegida dentro del Servicio Militar Obligatorio.
“Hoy queda una familia de luto, amigos que tendrán que aprender a vivir con su ausencia y muchas preguntas sobre lo sucedido (…) Descansa en paz, Raudel Alejandro Guerra. Tenías toda una vida por delante”, escribió Arbolaez en su publicación.
Reclaman respuestas por las condiciones de seguridad en los cuarteles
Esta dolorosa muerte reaviva de inmediato el repudio ciudadano generalizado hacia las condiciones infrahumanas y de peligro extremo que imperan en todas las instalaciones castrenses de la isla.
Los parientes de los afectados y diversos sectores independientes exigen respuestas urgentes ante el abandono crónico de los equipos y la absoluta impunidad con la que operan los oficiales al mando de los cuarteles.
Mientras las familias esperan informes veraces sobre el peritaje de lo ocurrido en Matanzas, el régimen mantiene su tradicional fachada de silencio y opacidad frente a las fatales consecuencias que provoca sostener por la fuerza el Servicio Militar Obligatorio.
El dolor de una madre
En Facebook, la madre de la víctima, Olguita Hernández Rojas, no ocultó el incalculable dolor que siente tras sufrir la pérdida de su hijo. Esto, desgraciadamente, no importa en lo más mínimo a un criminal régimen que solo se empeña en seguir generando destrozos familiares.
“Hijo, que Dios te tenga en el mejor lugar. Me vas hacer mucha falta, mi corazón se rompió en pedazos. Si pudiese cambiar mi vida por la tuya, lo haría sin pensarlo. Qué dolor más grande”, escribió la mujer en su desgarradora publicación, que además acompañó con la foto de su hijo.
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En el apartado de comentarios, muchas personas expresaron su solidaridad por tan terrible suceso, otro más provocado por la cruel dictadura que mantiene bajo secuestro al país.




