El congresista republicano Carlos Giménez pidió este martes al Congreso de Estados Unidos que mantenga una posición firme y respalde la presión sobre el régimen cubano impulsada por el presidente Donald Trump.
El representante por el Distrito 28 de Florida planteó que el Poder Legislativo debía acompañar las medidas adoptadas por la Casa Blanca y evitar cualquier retroceso en la política hacia La Habana.
El llamado del cubanoamericano apareció en un artículo de opinión publicado en Washington Reporter, pocas horas después de la intervención de Trump ante la ONU, en la que el mandatario pronosticó la caída del sistema comunista instalado en la isla.
“Ahora es el momento de actuar”, escribió Giménez al defender una mayor presión sobre el régimen cubano y reclamar acciones dirigidas a reducir las fuentes de apoyo de las autoridades de la isla.
Giménez pide mantener la ofensiva política contra La Habana
El congresista, nacido en Cuba, sostuvo que Washington cometió un error durante décadas al tratar al castrismo únicamente como un vestigio de la Guerra Fría. En su análisis aseguró que La Habana continúa representando una amenaza para la seguridad nacional estadounidense debido a sus relaciones con adversarios de Estados Unidos y a presuntas actividades de inteligencia.
Giménez respaldó las sanciones y medidas económicas adoptadas por la administración Trump y pidió continuar la presión sobre el régimen cubano, además de fortalecer a grupos de oposición democrática y reclamar la liberación de los presos políticos.
La posición del legislador sobre aumentar la presión sobre el régimen cubano coincidió con la línea que defendió durante los últimos meses. En junio, durante una entrevista con CNN, afirmó que la política estadounidense hacia Cuba estaba basada en la “máxima presión” y aseguró que el sistema comunista atravesaba uno de sus momentos de mayor debilidad en más de seis décadas.
Congreso entra en el centro de la estrategia
Giménez también destacó el papel del secretario de Estado Marco Rubio dentro de la estrategia estadounidense para el hemisferio occidental y sostuvo que el Congreso debía acompañar las acciones del Ejecutivo.
“El presidente Trump está ejerciendo presión. El secretario Rubio lidera la diplomacia estadounidense. El Congreso debe mantenerse firme”, señaló el representante.
Con ese planteamiento, el congresista situó la presión sobre el régimen cubano como una política que, a su juicio, no debería depender exclusivamente de la Casa Blanca, sino contar además con respaldo legislativo.
Giménez reclamó cerrar lo que describió como fuentes de supervivencia económica de la dictadura cubana. A comienzos de 2026 ya había pedido restricciones adicionales sobre vuelos, remesas y suministros extranjeros de petróleo hacia la isla como parte de la estrategia estadounidense.
Trump pronosticó la caída del comunismo en Cuba
El pronunciamiento de Giménez ocurrió después de que Trump endureció públicamente su discurso contra La Habana desde la tribuna de la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas.
El mandatario calificó a Cuba como un Estado fallido, defendió la presión sobre el régimen cubano aplicada por su administración y pronosticó la caída del sistema comunista.
“Está fracasando como nunca antes, y va a caer”, afirmó Trump durante su intervención. La delegación cubana abandonó el salón de la Asamblea General durante las declaraciones del presidente estadounidense.
Trump también acusó a las autoridades cubanas de mantener durante décadas vínculos con organizaciones y redes radicales de izquierda dentro de Estados Unidos. Giménez retomó posteriormente ese señalamiento y afirmó que La Habana intentó interferir en la política estadounidense, aunque no presentó pruebas específicas sobre esa acusación en su artículo.
Para Giménez, la presión sobre el régimen cubano debe continuar acompañada del respaldo a sectores democráticos dentro y fuera de la isla y de exigencias para liberar a los encarcelados por motivos políticos.
El congresista insistió en que Washington afronta una coyuntura que considera decisiva para el futuro de Cuba y reclamó unidad institucional alrededor de la estrategia de Trump.
“Nuestro objetivo es claro: una Cuba libre y un hemisferio finalmente libre de dictaduras”, concluyó.
El llamado dejó ahora al Congreso dentro del debate sobre hasta dónde llegará la presión sobre el régimen cubano y qué nuevas medidas podrían acompañar la estrategia de la administración Trump hacia La Habana.




