El mayor productor de preservativos del planeta, la empresa malaya Karex Bhd, ha lanzado una alerta clara: subirá los precios de sus productos entre un 20 % y un 30 %, y posiblemente más.
Así lo confirmó su director ejecutivo, Goh Miah Kiat, en declaraciones a Reuters el 21 de abril de 2026.
Karex fabrica más de 5.000 millones de preservativos al año y abastece a marcas líderes como Durex y Trojan, al Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) y a organismos de la ONU como el Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida.
La compañía exporta a más de 130 países, por lo que el anuncio afecta directamente el precio de los preservativos a escala global.
Goh explicó que la decisión es inevitable: “La situación es sin duda muy frágil, los precios son altos. No tenemos más remedio que trasladar los costes ahora mismo a los clientes”.
Esta es la primera vez que un fabricante de esta magnitud vincula de forma tan directa el encarecimiento de los preservativos a un conflicto geopolítico.
TE PODRÍA INTERESAR: China vuelve a mostrar su complicidad criminal con el régimen de Cuba y pide a EE. UU. poner fin a su presión contra el castrismo
Fuentes oficiales de Karex y las entrevistas publicadas por Reuters, Bloomberg y BBC confirman que la medida entrará en vigor en las próximas semanas si no se resuelven las interrupciones en la cadena de suministro.
El impacto de la guerra en la cadena de suministro de preservativos
Desde el inicio del conflicto en febrero de 2026, el bloqueo y las tensiones en el estrecho de Ormuz han alterado drásticamente el transporte marítimo de materias primas esenciales.
Karex depende de derivados petroquímicos como el caucho sintético, el nitrilo, las láminas de aluminio y el aceite de silicona, todos ellos afectados por el encarecimiento del transporte y los retrasos.
Según el CEO, los envíos a Europa y Estados Unidos tardan ahora casi dos meses, y muchos buques siguen bloqueados.
Además, la demanda de preservativos ha aumentado alrededor del 30 % porque los clientes, ante los retrasos, han agotado sus inventarios.
Esto crea un doble efecto: menos oferta y más presión sobre los precios. Reuters y CNN detallan que los costes de producción han subido entre un 25 % y un 30 % en solo dos meses.
Karex, que produce uno de cada cinco preservativos que se consumen en el mundo, no es la única afectada; otros fabricantes de guantes médicos y productos de látex también reportan alzas similares, según informes oficiales de la ndustria.
Consecuencias para la salud global y los consumidores
El alza en el precio de los preservativos llega en un momento especialmente delicado. El mercado mundial ya arrastraba escasez tras el desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que suministraba el 35 % de los anticonceptivos en programas de planificación familiar.
Países de África y Oriente Medio reportan caídas de hasta el 55 % en la distribución de preservativos masculinos, según datos del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida.
Organizaciones sanitarias advierten que un aumento del 20-30 % en los preservativos podría reducir el acceso en regiones vulnerables y elevar el riesgo de infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados.
Karex asegura que tiene existencias para los próximos meses y estudia aumentar producción, pero reconoce que la situación sigue “muy frágil”.
Lo que comenzó como un conflicto regional en Irán se ha convertido en un problema que encarece los preservativos en todo el mundo, demostrando cómo las cadenas de suministro globales son más vulnerables de lo que parece.
Mientras el conflicto persista, los consumidores pagarán más por un producto básico de salud sexual.
Antes y después de la guerra en Irán, los preservativos en Cuba costaban bien caro
En Cuba, la situación de los preservativos ya era crítica mucho antes de la guerra en Irán.
Desde hace años persiste una escasez crónica en las farmacias estatales, lo que ha obligado a la población a recurrir al mercado negro, donde un solo condón puede costar entre 50 y 100 pesos cubanos, en un país donde el salario promedio ronda los 2.000 a 3.000 pesos mensuales.
LEE TAMBIÉN: Cuando la comida se vuelve consigna: el culto a Fidel Castro en una Cuba moribunda y con hambre (+VIDEOS)
Esta falta de acceso ha contribuido al aumento de embarazos en adolescentes, especialmente en menores de 15 años, y al repunte de infecciones de transmisión sexual.
Autoridades cubanas han atribuido la escasez al embargo estadounidense y a dificultades para importar, mientras que organizaciones han entregado donaciones puntuales.
Ahora, con el aumento de precios anunciado por Karex debido a la guerra en Irán, la situación podría empeorar aún más en la isla. ¿Cuánto costará un preservativo en Cuba después de este nuevo golpe?

“Están en cincuenta pesos cubanos y más y solo lo tienen los particulares”, dijo una fuente a Cubanos por el Mundo desde la Isla.
Esta misma persona aseguró que en el sector de la salud entran muy pocos preservativos.
“¿Qué tú crees? Si no hay antibióticos, imagínate lo demás. Entra solo a la consulta de dermatología para las personas con VIH y riesgo de enfermedades de transmisión sexual. A veces hasta las embarazadas tienen que comprar para hacerse la cervicometria”