El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo que las elecciones en Venezuela constituyen un paso indispensable para restaurar la institucionalidad democrática del país, pero dejó claro que, antes, deberán establecerse garantías que permitan un proceso electoral auténticamente libre, transparente y confiable. Sus declaraciones reforzaron la postura de Washington de respaldar una transición democrática que desmonte las estructuras que el régimen chavista consolidó durante décadas.
El cubanoamericano realizó estas declaraciones en el Departamento de Estado, en Washington, durante un encuentro con el vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana, luego de la firma de un memorando de entendimiento sobre cooperación nuclear civil estratégica entre ambos países. Allí respondió preguntas sobre el futuro político venezolano y reiteró que la prioridad consiste en crear las condiciones necesarias antes de convocar nuevos comicios.
El jefe de la diplomacia estadounidense explicó que las elecciones en Venezuela representan un objetivo que deberá alcanzarse, aunque insistió en que el proceso no puede limitarse únicamente a fijar una fecha para votar.
Según indicó, primero será necesario reconstruir elementos fundamentales que permitan recuperar la confianza ciudadana y garantizar la legitimidad de los resultados de las elecciones en Venezuela.
“Es un proceso que tiene que ocurrir. Evidentemente, todavía queda mucho trabajo por hacer para crear las condiciones necesarias para celebrar unas elecciones en Venezuela. Como he dicho antes, se necesitan la verdad, la libertad de prensa, la participación de múltiples partidos políticos y la reconciliación nacional. También es indispensable contar con un organismo electoral que contabilice los votos de manera precisa y confiable”, expresó Rubio.
Washington insistió en fortalecer las instituciones antes de acudir a las urnas
En ese sentido, Marco Rubio señaló que el trabajo no se concentra únicamente en el ámbito político, sino también en la recuperación económica e institucional, aspectos que consideró esenciales para que las elecciones en Venezuela produzcan un cambio sostenible y reconocido por la comunidad internacional.
Durante su intervención explicó que el fortalecimiento del sistema democrático requerirá reconstruir instituciones debilitadas durante años de control político por parte del régimen chavista. A su juicio, cualquier proceso electoral deberá desarrollarse en un ambiente donde exista libertad de expresión, competencia política y organismos independientes capaces de supervisar el voto.
La posición de Washington sobre las elecciones en Venezuela coincidió con los reiterados llamados de diversos gobiernos y organizaciones internacionales que han reclamado garantías electorales, respeto a los derechos políticos y condiciones equitativas para todos los sectores que participen en futuros procesos electorales venezolanos.
Marco Rubio descartó una transición inmediata
El secretario de Estado también advirtió que la transformación política no ocurrirá de manera instantánea. Según explicó, desmontar un modelo de poder construido durante casi treinta años exigirá constancia y un proceso gradual.
“Este proceso requerirá perseverancia y también algo de paciencia. No estamos hablando de años, pero sí de meses y semanas. Tomará tiempo porque estamos enfrentando un sistema que ha existido durante casi tres décadas. No es algo que pueda resolverse de un día para otro”, afirmó.
Con estas palabras, Rubio buscó moderar las expectativas sobre la velocidad de la transición venezolana y dejó entrever que las elecciones en Venezuela dependerán primero del avance de reformas políticas e institucionales que permitan desarrollar un proceso creíble.
Comparó el caso venezolano con otras transiciones democráticas
Para respaldar su planteamiento, Rubio recordó experiencias internacionales en las que el regreso de la democracia requirió un proceso progresivo. Mencionó casos registrados en Europa del Este y también el de Paraguay, países que atravesaron profundas transformaciones políticas antes de consolidar sistemas democráticos estables.
El funcionario de origen cubano utilizó esos ejemplos para explicar que las transiciones exitosas demandaron acuerdos políticos, reconstrucción institucional y tiempo suficiente para recuperar la confianza pública.
Desde la perspectiva de Washington, Venezuela enfrenta desafíos similares debido al prolongado control ejercido por el régimen chavista sobre las principales instituciones del Estado, incluyendo organismos electorales, poderes públicos y medios de comunicación.

Estados Unidos reiteró su compromiso con la transición democrática
Rubio concluyó su intervención asegurando que Estados Unidos continuará respaldando los esfuerzos encaminados a favorecer una transición democrática en Venezuela. Aunque reconoció que algunos sectores consideran lento el avance del proceso, sostuvo que existen señales positivas y que el compromiso estadounidense permanece vigente.
“En definitiva, todo esto significa que estos procesos no ocurren de un día para otro. Sin embargo, estamos avanzando en la dirección correcta. Aunque para muchos el progreso pueda parecer lento, sí hay avances, y esos avances continuarán. Nosotros seguimos comprometidos con ese objetivo”, declaró.
Las palabras del secretario de Estado llegaron en un momento en que la situación política venezolana sigue ocupando un lugar prioritario en la agenda exterior estadounidense.
Washington mantiene su posición de respaldar una salida democrática que permita restablecer las libertades fundamentales, fortalecer las instituciones y garantizar que las elecciones en Venezuela se desarrollen bajo estándares internacionales de transparencia, pluralidad política y respeto al voto ciudadano.
LEE TAMBIÉN: Tribunal federal de Miami pone fecha al juicio contra Alex Saab, operador financiero del chavismo