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La congresista republicana María Elvira Salazar pidió a Estados Unidos que presione al Gobierno mexicano para poner fin al programa de médicos cubanos en México, al denunciar presuntas violaciones a los derechos laborales de los profesionales enviados por el régimen castrista y posibles incumplimientos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La legisladora solicitó al representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, que planteara formalmente el problema ante las autoridades mexicanas.
En una carta fechada el 22 de octubre y difundida el viernes 23 de octubre en sus redes sociales, María Elvira Salazar denunció que más de 3.000 profesionales sanitarios cubanos trabajan en territorio mexicano en condiciones que, según sus señalamientos, podrían constituir trabajo forzoso. Entre los abusos que describió, mencionó restricciones a la libertad de movimiento, separación de las familias y retenciones de una parte considerable de los salarios.
La congresista cuestionó que México mantenga este esquema de contratación y reclamó que el asunto sea examinado en el marco de las obligaciones laborales asumidas por los países que integran el tratado comercial.
“El T-MEC no es opcional”, escribió en inglés María Elvira Salazar en la publicación que acompañó la carta.
María Elvira Salazar exhorta a México a que pague directamente a los médicos cubanos
La legisladora también propuso que las autoridades mexicanas paguen directamente a los profesionales sanitarios, en lugar de mantener mecanismos de remuneración que, según las denuncias sobre las misiones médicas cubanas, permiten al régimen de la isla controlar parte de los ingresos de sus trabajadores.
La congresista pidió que Estados Unidos intervenga durante la preparación de la próxima revisión del acuerdo comercial, prevista para 2027, para examinar las condiciones en las que operan estas brigadas médicas.
“México no puede beneficiarse del libre comercio con Estados Unidos mientras permite que la dictadura cubana explote a sus médicos”, precisó en el post María Elvira Salazar.
El T-MEC entra en el centro de la controversia
La denuncia de María Elvira Salazar llegó en un momento relevante para la relación comercial entre Washington y Ciudad de México. El 2 de octubre, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció una consulta pública para preparar la revisión conjunta del T-MEC, un proceso que permitirá evaluar el funcionamiento del tratado y las preocupaciones de los sectores interesados.
La convocatoria estableció el 12 de enero de 2027 como fecha límite para presentar comentarios y contempló una audiencia pública.
María Elvira Salazar pretende que las condiciones laborales de los profesionales cubanos formen parte de las discusiones sobre el cumplimiento de los compromisos establecidos en el acuerdo.
Su argumento se apoya en varias disposiciones del capítulo laboral. El artículo 23.3 establece obligaciones para eliminar todas las formas de trabajo forzoso, mientras que el artículo 23.8 contempla la protección de los trabajadores migrantes mediante la legislación laboral, independientemente de su nacionalidad.
El artículo 23.6, por su parte, obliga a los países a prohibir la importación de bienes producidos total o parcialmente mediante trabajo forzoso. Sin embargo, esa disposición se refiere específicamente a mercancías y no menciona de forma expresa la contratación de servicios médicos.
Por tanto, determinar si el programa denunciado vulnera el tratado requerirá un análisis jurídico de las obligaciones aplicables y de las pruebas disponibles.
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Cualquier reclamación formal tendría que tramitarse por los mecanismos de consultas y solución de controversias previstos en el propio tratado.
Sheinbaum defendió la contratación de médicos cubanos en México
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, defendió el programa el viernes 23 de octubre, en su conferencia de prensa matutina, el mismo día en que se difundió la carta. “Es una contratación directa y ganan exactamente lo mismo que lo que gana un médico mexicano, o sea, no hay diferencia”, afirmó la mandataria, quien también negó que los médicos lleguen a través de una empresa intermediaria.
Sheinbaum justificó su presencia en comunidades apartadas donde, según explicó, contribuyen a cubrir la falta de personal médico.
Esa posición contrasta con los señalamientos de María Elvira Salazar, quien cuestionó las condiciones contractuales y las restricciones que, de acuerdo con su denuncia, enfrentan los trabajadores cubanos.
La controversia no se limita a las condiciones del programa mexicano. Durante años, las misiones médicas internacionales representaron una fuente de ingresos para el régimen castrista, que envió profesionales sanitarios a distintos países mediante acuerdos de cooperación.
Las condiciones de esos programas generaron cuestionamientos de organizaciones internacionales y autoridades estadounidenses por las denuncias de retenciones salariales, vigilancia y limitaciones a la libertad de los participantes.
Informes internacionales documentaron denuncias de abusos
El informe sobre trata de personas de 2025 del Departamento de Estado de Estados Unidos identificó un patrón gubernamental de trabajo forzoso en los programas cubanos de exportación de trabajadores, incluidas las misiones médicas.
El documento describió denuncias sobre retenciones de salarios, confiscación de pasaportes, vigilancia y amenazas contra quienes abandonan sus asignaciones. Entre sus recomendaciones incluyó permitir que los trabajadores reciban directamente sus remuneraciones y conserven sus documentos.
A esos señalamientos se sumó un informe publicado el 7 de abril de 2026 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales.
El organismo examinó las condiciones laborales del personal sanitario cubano enviado al extranjero e identificó denuncias de jornadas extensas, retención de ingresos y restricciones a la circulación, además de indicios de coacción y temor a represalias que podrían configurar trabajo forzoso.
La investigación tuvo alcance regional y recogió testimonios de profesionales que trabajaron en distintos países, principalmente en Venezuela. La CIDH reconoció la contribución de estos trabajadores a la atención de poblaciones vulnerables, pero reclamó garantías para sus derechos laborales.
Entre sus recomendaciones incluyó contratos transparentes, participación libre e informada, libertad de circulación y retorno, así como mecanismos independientes de supervisión en los países receptores.
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Con esta iniciativa, María Elvira Salazar busca que Washington examine las condiciones del programa de médicos cubanos en México antes de la revisión del T-MEC. La eventual adopción de medidas dependerá de la evaluación de las pruebas y de la determinación de si México incumplió las obligaciones laborales aplicables.
Corrección (24 de octubre de 2026): una versión anterior de esta nota situaba el 8 de octubre la defensa del programa por parte de Claudia Sheinbaum y parafraseaba entre comillas su declaración. La presidenta se pronunció el 23 de octubre; se corrigió la fecha y se incluyó su cita textual.
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