Desde hace varios días, el pastor cubano Maikel Pupo Velázquez padece la ferocidad del castrismo en la cárcel Cerámica Roja de Camagüey, tras ser secuestrado por el aparato represivo de la dictadura el 26 de septiembre por el supuesto delito de promover una jornada de oración por la libertad del país.
Solidaridad Cristiana Mundial denuncia la detención
La prestigiada organización internacional Solidaridad Cristiana Mundial alzó la voz para denunciar las infamias del régimen comunista, que imputó cargos falsos de desobediencia al líder de la congregación no reconocida Palabra de Fuego Bendición Sagrada, luego de que este intentara evitar arbitrariedades cancelando pacíficamente la cita en el estadio Cándido González Morales.
“Exigimos la liberación inmediata de Maikel Pupo Velázquez, que intentaba cumplir de forma pacífica las órdenes de cancelar un acto religioso cuando fue detenido», señaló la organización a través de su directora, Anna Lee Stangl
Nueve días incomunicado y una hija hospitalizada
El ensañamiento del sistema no conoce límites morales ni compasión alguna. Antes de ser sepultado en las celdas del penal, las fuerzas del terror mantuvieron al pastor cubano incomunicado durante nueve días en la sede de la Seguridad del Estado, ocultando su paradero a sus familiares.
Mientras el régimen quebranta su integridad personal, su hija de 16 años permanece ingresada en la sala de cardiología del Hospital Pediátrico. Pese al sufrimiento de la adolescente, la tiranía impide vilmente cualquier llamada o contacto entre el líder espiritual y su esposa, demostrando la crueldad absoluta con que la mafia en el poder aplasta a las familias disidentes.
“No hay justificación racional para que el Departamento de Seguridad del Estado lo detenga simplemente por animar a otros de su fe a orar. Impedir cualquier comunicación con su esposa, incluso mientras su hija adolescente está en el hospital, es inhumano».
El operativo represivo y los antecedentes de hostigamiento
La embestida contra el pastor cubano responde al pavor patológico que profesa la tiranía frente a cualquier despertar de fe o concentración comunitaria ajena a su doctrina totalitaria. El arresto del 26 de septiembre se desencadenó cuando esbirros del Departamento de Investigaciones Técnicas en motocicleta cercaron al religioso cerca del centro deportivo donde se realizaría la reunión.
Con dignidad impecable, el predicador había acudido totalmente solo al sitio para disuadir a los jóvenes que desconocían la cancelación del evento decretada bajo amenazas previas.
Este acoso no es nuevo, pues en julio de 2025 el aparato castrista lo detuvo por llevar asistencia espiritual y medicinas a la madre de dos prisioneros políticos.
La respuesta del régimen al crecimiento de la congregación
El descaro del régimen se agudizó tras el éxito de una multitudinaria jornada juvenil realizada a finales de agosto de este año, evento que provocó la conversión de más de 20 muchachos y derivó en un mes ininterrumpido de plegarias nocturnas en la iglesia.
Ante el crecimiento de la congregación, la respuesta represiva expone la desesperación del monopolio comunista ante el coraje ciudadano. Diversos activistas han denunciado que el arresto del pastor cubano busca infundir terror en la población para sofocar cualquier expresión de fe que exponga la ruina moral de la dictadura.
La comunidad internacional debe presionar sin contemplaciones para quebrantar la impunidad de los opresores.
“Estaba convocando a una oración. Han reaccionado como siempre lo hace la dictadura ante cualquier convocatoria, ante cualquier manifestación que pueda ocurrir”, dijo Jiordan Marrero Huerta.
Exigen la liberación inmediata del pastor cubano
La exigencia global para liberar de inmediato al pastor cubano debe transformarse en una condena firme contra los verdugos castristas en Camagüey que mantienen encarcelado a un hombre inocente por el simple derecho de orar.
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El caso de Maikel Pupo Velázquez desnuda el cinismo de un régimen caduco que encarcela a quienes ofrecen consuelo y medicina a las víctimas de la opresión política.
Solidaridad Cristiana Mundial remarcó que las cancillerías del mundo no pueden permanecer indiferentes frente al pisoteo sistemático de las libertades fundamentales en la isla, donde la tiranía castrista castiga con calabozo cualquier atisbo de fe y libertad.




