El periodista independiente Henry Constantin, director del medio La Hora de Cuba, cumplió 13 días arbitrariamente privado de libertad por la tiranía castrista, que lo mantiene secuestrado en la infame prisión Kilo 7 bajo la ridícula e infundada imputación del supuesto delito de «desobediencia».
Su traslado a este macabro centro penitenciario del reparto Albaisa de Camagüey, tras ser incomunicado primeramente en el siniestro centro de operaciones de Villa María Luisa, confirma el ensañamiento criminal de los esbirros comunistas contra el ejercicio de la prensa libre en la isla.
El medio que dirige contó que, durante una restrictiva visita ocurrida el lunes entre las 10:10 a.m. y las 12:40 p.m., su pareja, la reportera Alejandra García logró reencontrarse brevemente con él tras ingresar a las 8:00 a.m., momento en el que Henry Constantin transmitió su firme gratitud hacia quienes se han preocupado por su familia y aseveró mantenerse tranquilo ante el brutal acoso del aparato represivo estatal.
“Agradezco a quienes se han preocupado por mi familia y permanezco tranquilo”, fueron sus palabras exactas.
Control militar y congelamiento procesal
Para concretar este supervisado e intimidatorio encuentro, la burocracia represiva obligó a la visitante a desviarse hacia un área completamente aislada para entrevistarse de forma directa con el Mayor Dani, jefe de la unidad penitenciaria.
En ese local apartado, los verdugos del régimen permitieron únicamente entregar alimentos básicos y pertenencias personales, demostrando el férreo control que el régimen ejerce implacablemente sobre sus prisioneros políticos.
Mientras la dictadura busca desmoronar la dignidad periodística con perversas maniobras de aislamiento y coerción, en las dependencias judiciales serviles al Partido Comunista se liquida cualquier apariencia de estado de derecho.
En estricto simultáneo con la visita en el recinto carcelario, la abogada defensora intentó tramitar en vano la variación de la medida cautelar impuesta contra Henry Constantin, pero el instructor asignado huyó cobardemente de su despacho para congelar el trámite procesal, evidenciando la descarada complicidad entre la policía política y los tribunales castristas.
La farsa judicial del Habeas Corpus
La indignante farsa del sistema judicial comunista quedó nuevamente al descubierto mediante la manipulación tramposa y premeditada del recurso de Habeas Corpus presentado ante el Tribunal Provincial Popular de Camagüey para exigir su inmediata liberación.
Basándose en una interpretación enteramente arbitraria de la jurisprudencia que fija un plazo rígido de 72 horas para desechar solicitudes por simple omisión e inacción burocrática, el presidente de la entidad desestimó la acción interpuesta a favor de Henry Constantin, encubriendo el atropello bajo ridículos pretextos e imputando insólitamente el rechazo a presuntos malentendidos de la secretaría sobre la diferencia entre radicar y admitir la demanda.
“La regulación jurídica en Cuba sobre el Habeas Corpus —artículo 790, apartado 1, de la Ley del Proceso Penal —establece que el Tribunal aceptará o no el recurso, pero existe vacío legal sobre el plazo. La jurisprudencia asume 72 horas para la admisión o rechazo: si no se admite en ese término, queda rechazado. Por eso el Habeas Corpus interpuesto a favor de Constantin no fue aceptado”, mencionó La Hora de Cuba
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Impunidad dictatorial e indefensión procesal
Esta perversa acción busca blindar la impunidad de las fuerzas represivas al restringir descaradamente el Habeas Corpus a supuestos casos donde no conste un acta formal de detención, canalizando las denuncias sobre violaciones flagrantes hacia estériles mecanismos de control judicial o quejas administrativas ensayadas por la propia tiranía.
Con crueldad, la magistratura castrista pretendió calificar su actuar como un procedimiento «respetuoso y apegado a la jurisprudencia», intentando maquillar la absoluta indefensión e injusticia a la que someten deliberadamente al periodista encarcelado.
Tras la notificación formal de este arbitrario e infame fallo, el régimen concederá apenas un estrecho plazo de 72 horas para interponer otro recurso inútil en un sistema carente de garantías procesales.
Frente a este despiadado abuso dictatorial, La Hora de Cuba exige con la excarcelación de Henry Constantin, denunciando la ferocidad del régimen y exigiendo justicia inmediata ante este crimen.