Un centenar de migrantes cubanos viven hacinados en albergue en Trinidad y Tobago (+VIDEO)

Un centenar de migrantes cubanos viven hacinados en albergue en Trinidad y Tobago. Imagen captura de video.

Un total de 112 adultos y 15 niños migrantes cubanos, viven en condición de hacinamiento en un albergue en Trinidad y Tobago. Las esperanzas no existen para estas personas ya que el gobierno de esa nación se niega a otorgarles la residencia y por ende se ven imposibilitados a trabajar.

Los cubanos no sólo tienen que soportar las precariedades en las viven, si no la contaminación del humo generado por la quema de basura a poca distancia del albergue en Puerto España.

Las consecuencias de eso se evidencian en que algunos cubanos ya padecen de enfermedades de la piel, pulmonares y gastrointestinales.

A pesar de que, a través de ACNUR algunos han conseguido el estatus de refugiado, las esperanzas de que el estatus legal para estos migrantes se resuelva son mínimas, puesto que el gobierno de Trinidad y Tobago se niega a darles la residencia, por lo tanto no pueden aspirar a tener un trabajo legal.

“Queremos un hogar, queremos una escuela. Queremos un hogar donde vivir” expresó una niña de 11 años quien vive en el albergue con sus padres.

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Redacción Cubanos por el Mundo

El albergue Felicidad sólo tiene de feliz el nombre. Está abandonado por el régimen (+VIDEO)

El albergue Felicidad sólo tiene de feliz el nombre. Está abandonado por el régimen. Imagen de cortesía

Cientos de habitantes de Cuba tienen años esperando que se cumpla la promesa del régimen de tener una vivienda digna, mientras conviven en condiciones paupérrimas en albergues que de por sí están abandonados por la ineficiente gestión de los cómplices de la dictadura.

El esperado cumplimiento de la promesa siempre es a seis meses, pero la realidad es que las familias llevan esperanzados más de 20 años viviendo estos recintos.

Martí Noticias entrevistó a algunas mujeres residentes del albergue Felicidad quienes denunciaron el abandono e insalubridad de las instalaciones:

“Tenemos muchos problemas, filtraciones en el piso, puertas destruidas, las tejas están rotas por el ciclón, la taza del baño está suelta y las paredes tienen grietas, dos veces he tenido candela dentro porque el cableado no sirve”.

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Insalubridad

Vecinos del albergue, ubicado en el municipio 10 de Octubre en La Habana, se han quejado en varias oportunidades, ya que aseguran que del recinto salen abundantes insectos y roedores que reflejan las terribles condiciones de insalubridad.

“Cuando no es la tubería que tenemos al frente, es la de atrás y cuando se rompe alguna el agua no llega aquí, hay que estar hirviendo el agua porque viene con olor a tierra, sin cloro y hay que tomársela así”, indica otra de las afectadas.

Son varias las razones por las que las personas han tenido la necesidad de irse a vivir en un albergue, sin embargo la promesa del régimen era que en un tiempo de seis meses podrían tener su propia vivienda, pero muchos llegan años a la espera, por que muchos ya no tienen esperanzas de nada.

“Yo cuando me fui al primer albergue que fue para Mantilla, me dijeron que eran 6 meses, ya llevo 15 años”, dijo una de las afectadas.

Son muchas las deudas sin resolver que tiene el régimen cubano con sus ciudadanos para mejorar su calidad de vida, sin embargo el tema de la vivienda es el principal que deberían abordar, pero ya es bien sabido que para los mandatarios esta no es una prioridad.

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Redacción Cubanos por el Mundo

Cubano sordo es expulsado de albergue estatal al descubrir que es opositor

Enrique Pérez González, sordo desde hace muchos años, es discriminado por opositor/Foto de CubaNet

Ser opositor les complicó la vida a Enrique Pérez González y a su familia. En el año 1999 en el albergue donde residía descubrieron que no comulga con las injusticias de la dictadura, así que se quedó sin techo. Antes de eso, residía junto a los suyos en Neptuno 256, habitación 10 entre Águila y Amistad, en Centro Habana, pero en el año 1996 el edificio se derrumbó